Liliana Spina Viajes se desliga del escándalo por el viaje a Cataratas

La empresa acusa a terceros por los inconvenientes sufridos por los pasajeros.

El pasado fin de semana, varios pasajeros que contrataron un viaje a Cataratas del Iguazú con la agencia Liliana Spina Viajes denunciaron haber sido víctimas de una estafa. Alegaron que no pudieron ingresar al hotel, que los choferes no tenían habilitación vigente y que las excursiones prometidas no se realizaron.

Frente a estas acusaciones, Liliana Spina, representante de la empresa, brindó su versión de los hechos en una entrevista con Lilian Olguín, donde rechazó toda responsabilidad directa. Afirmó que la empresa tercerizó el servicio de transporte a la firma de Daniel Mena, cuyos choferes habrían tenido el DNI vencido, lo que les impidió cruzar a territorio brasileño.

Spina explicó que el inconveniente se produjo al intentar ingresar a Foz de Iguazú, ya que uno de los choferes no contaba con documentación al día. “El DNI del chofer estaba vencido, por eso no se pudo cruzar el vehículo al lado brasileño”, detalló.

Según la titular de la agencia, tras el inconveniente, se contrató una unidad local para trasladar a los pasajeros al hotel y realizar las excursiones, cumpliendo así con “todo lo pactado”. Además, aseguró tener comprobantes de pagos y audios del hotel que confirman que los turistas se alojaron en el establecimiento acordado.

Respecto a versiones que indicaban que un coordinador debió pagar de su bolsillo hospedajes o traslados, Spina lo negó rotundamente: “El coordinador recibió el dinero para cubrir esos gastos. Tengo los comprobantes”.

También aclaró que las excursiones adicionales no formaban parte del paquete básico, y que aquellas que no se realizaron, se debían a que los pasajeros no las habían abonado.

Spina insistió en que la responsabilidad de la documentación recaía en la empresa de transporte. “Confiamos en el transportista. Él debió haber verificado el DNI de sus choferes”, expresó, y aclaró que la documentación de los pasajeros fue correctamente controlada por la agencia antes del viaje.

Sobre el regreso, aseguró que el retraso fue de apenas una hora, y que los pasajeros arribaron en buen estado a San Luis.

En total, viajaron 40 personas, incluidos el coordinador y su pareja, quien también pagó su paquete completo. Spina reconoció como “un error personal” haber autorizado que el coordinador viajara con su acompañante, pero reiteró que todos los pagos se realizaron en tiempo y forma.

Finalmente, rechazó la idea de una estafa: “Estafa hubiera sido si no se cumplía con la estadía o los traslados. Todo está documentado”.