Muerte una nena de 2 años en Villa Gesell: el caso reabre una causa por la que su madre había sido absuelta

La Justicia busca determinar cómo murió Isabella y analiza el contexto familiar, luego de que dos hermanas de la menor fallecieran años atrás en circunstancias similares.

La muerte de una niña de dos años en Villa Gesell conmociona a la comunidad y mantiene en plena investigación a la Justicia bonaerense. El caso tomó una fuerte repercusión nacional al conocerse que la madre de la menor ya había sido juzgada por el fallecimiento de otras dos de sus hijas, aunque fue absuelta por falta de pruebas. Ahora, la fiscalía intenta establecer con precisión qué ocurrió y si existen responsabilidades penales.

La investigación comenzó durante la madrugada del lunes, cuando Lucía Sosa llegó al Hospital Municipal Arturo Illia de Villa Gesell con su hija Isabella, de dos años, sin signos vitales.

De acuerdo con el relato brindado por la mujer al personal médico, la niña se habría broncoaspirado mientras tomaba una mamadera. Los profesionales realizaron maniobras de reanimación durante aproximadamente 40 minutos, pero no lograron revertir el cuadro y finalmente constataron el fallecimiento.

Sin embargo, los antecedentes familiares despertaron la atención de las autoridades sanitarias y judiciales, que dieron inmediata intervención a la Policía y a la fiscalía.

Qué reveló la autopsia

La causa quedó a cargo del fiscal Juan Pablo Calderón, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 4 de Pinamar, quien ordenó la realización de la autopsia y diversas medidas de prueba para reconstruir los hechos.

El informe forense preliminar determinó que la menor falleció como consecuencia de una hipoxemia —una disminución crítica del oxígeno en sangre— provocada por una asfixia obstructiva, cuadro que derivó en un paro cardíaco.

Los especialistas no detectaron lesiones traumáticas compatibles con golpes o agresiones físicas, aunque aclararon que la investigación continúa para establecer de qué manera se produjo la obstrucción de las vías respiratorias y si existió algún otro factor que pudiera haber influido en el desenlace.

Un antecedente que volvió a quedar bajo la lupa

La muerte de Isabella reabrió inevitablemente un capítulo judicial que había conmocionado a Villa Gesell años atrás.

En 2013, falleció Candela, de cinco meses, y en 2016 murió Jazmín, de once meses. Ambas eran hijas de Lucía Sosa y de su entonces pareja, Héctor Picard.

En aquellos casos, las investigaciones también apuntaron a cuadros compatibles con asfixia, motivo por el cual ambos padres fueron detenidos y posteriormente llevados a juicio.

Durante el proceso judicial, la fiscalía sostuvo la hipótesis de que las muertes no habían sido accidentales. Sin embargo, el tribunal consideró que las pruebas reunidas no alcanzaban para acreditar responsabilidades penales y, en 2018, resolvió absolver tanto a Sosa como a Picard.

Esa absolución permanece firme, por lo que la nueva investigación se desarrolla de manera independiente y deberá reunir evidencia propia para determinar si existió algún delito en el fallecimiento de Isabella.

Nuevas medidas ordenadas por la Justicia

A medida que avanzó la investigación, el fiscal ordenó distintas diligencias para reconstruir los momentos previos a la muerte de la niña.

Entre las medidas adoptadas figuran la toma de testimonios a familiares y personas cercanas, pericias médicas complementarias y el análisis del entorno en el que vivía la menor.

Además, la Justicia dispuso de manera preventiva la separación del otro hijo menor de edad que convivía con Lucía Sosa, quien quedó bajo resguardo mientras se realizan evaluaciones médicas, psicológicas y sociales.

Las autoridades remarcaron que esa decisión responde a un criterio de protección del niño mientras se esclarecen los hechos y no implica una definición sobre eventuales responsabilidades penales.

Testimonios y nuevos elementos bajo análisis

Durante los últimos días también comenzaron a incorporarse al expediente declaraciones de personas vinculadas al entorno familiar y antecedentes relacionados con intervenciones previas de organismos de protección de la niñez.

La fiscalía analiza toda esa información junto con los informes periciales para determinar si existen inconsistencias entre los distintos testimonios y la evidencia científica.

Hasta el momento no trascendió una resolución definitiva respecto de la situación procesal de la madre, mientras continúan las tareas investigativas.

Una causa que sigue abierta

La muerte de Isabella volvió a instalar interrogantes sobre un caso que ya había tenido un fuerte impacto judicial años atrás.

No obstante, desde el punto de vista legal, la investigación actual deberá acreditar con pruebas propias qué ocurrió con la niña de dos años. Las autoridades judiciales insisten en que el expediente permanece abierto y que aún restan numerosas medidas antes de definir eventuales imputaciones o responsabilidades.

Mientras tanto, la comunidad de Villa Gesell sigue con atención el avance de una causa que combina un nuevo fallecimiento infantil con antecedentes que, aunque concluyeron con una absolución, hoy vuelven a ser revisados como parte del contexto de la investigación.