Multitudinaria celebración del Cristo de la Quebrada: más de 180 mil fieles participaron de la misa central y procesión

Autoridades, peregrinos y símbolos en una jornada histórica

Con una convocatoria multitudinaria, la Villa de la Quebrada fue escenario de la misa central en honor al Cristo de la Quebrada, uno de los eventos religiosos más importantes de San Luis, que reunió a fieles de toda la provincia y del país.

Desde temprano, una multitud se concentró en la plaza frente al santuario para participar de la ceremonia principal, que comenzó a las 15 y fue presidida por el obispo Gabriel Barba. La celebración, desarrollada al aire libre bajo una siesta otoñal soleada, tuvo como marco una fuerte presencia institucional y una escenografía cargada de simbolismo.

Entre las autoridades presentes se destacaron el gobernador Claudio Poggi, el vicegobernador Ricardo Endeiza, la intendenta de Villa de la Quebrada, Rosa Calderón, y el intendente de la ciudad de San Luis, Gastón Hissa, junto a legisladores y funcionarios provinciales.

El inicio estuvo marcado por el ingreso ceremonial de granaderos, acompañados por la banda de la Policía, agrupaciones tradicionalistas, ex combatientes de Malvinas y Boys Scouts. Pañuelos blancos y amarillos en alto completaron una postal típica de esta festividad que año a año convoca a miles de devotos.

Durante su homilía, el obispo Gabriel Barba definió la jornada como “una fiesta que trasciende” y dejó mensajes centrados en la inclusión y la reflexión personal. “En esta Villa hay lugar para todos, todos, todos”, expresó, retomando palabras del papa Francisco. Además, invitó a la introspección al señalar que “a veces vemos el pecado en los demás y nos olvidamos que nosotros tenemos cosas peores”, y llamó a una renovación constante de la fe: “Cada día tenemos que nacer de nuevo”.

En el tramo final de la misa se destacó la lectura de la ley sancionada recientemente por el Senado provincial, que declara a las festividades de Villa de la Quebrada y Renca como patrimonio cultural inmaterial de la provincia, tras una aprobación unánime que refuerza el valor histórico y religioso del evento.

Finalizada la celebración litúrgica, se dio paso a la tradicional procesión central, que comenzó a las 16:20. La imagen del Cristo partió desde la parroquia y recorrió la calle Belgrano, escoltada por granaderos, agrupaciones gauchas, monaguillos, autoridades eclesiásticas y provinciales, además de banderas y estandartes.

A lo largo del trayecto, familias enteras y peregrinos de distintos puntos del país —e incluso del exterior— acompañaron el recorrido en un clima de profunda devoción. La procesión concluyó cerca de una hora después en el punto de partida, con la entonación del Himno Nacional, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.

La magnitud de la convocatoria volvió a quedar reflejada en los números oficiales: desde el jueves hasta el mediodía del domingo ingresaron a la Villa de la Quebrada 183.931 personas en 32.888 vehículos, además de 5.243 peregrinos que llegaron a pie o en bicicleta, reafirmando el carácter masivo y profundamente arraigado de esta manifestación de fe en la provincia de San Luis.