Nepal y China: más de 290 muertos y 1.400 desaparecidos tras la devastadora riada en el Himalaya

Cientos de turistas continúan desaparecidos

La catástrofe golpeó zonas fronterizas de Nepal y China y dejó un balance provisional de más de 290 muertos y unos 1.400 desaparecidos. Las autoridades desplegaron miles de efectivos mientras continúan los operativos para localizar sobrevivientes y trasladar a extranjeros.

Una devastadora riada de lodo y agua provocó una emergencia de gran magnitud en la frontera entre Nepal y China, en la región del Himalaya. El último balance conjunto eleva a más de 290 los muertos, mientras unas 1.400 personas continúan desaparecidas.

El portavoz de la Policía de Nepal, Abhi Narayan Kafle, confirmó que los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a 445 personas, entre ellas 27 extranjeros.

644 turistas siguen desaparecidos en Nepal

De acuerdo con el último registro de la Junta de Turismo de Nepal (NTB), al menos 644 turistas que se encontraban en la zona afectada continúan desaparecidos.

Del total, 127 son ciudadanos nepalíes y 517 extranjeros. Entre estos últimos se encuentran 178 ciudadanos de India, 65 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia y 35 de Australia.

El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Lin Jian, señaló que Nepal informó a Pekín sobre la desaparición de cerca de 100 ciudadanos chinos, aunque esa cifra todavía no figura en el registro preliminar de Katmandú.

Durante las primeras horas del jueves, el Ejército y las fuerzas de seguridad de Nepal rescataron a otras 123 personas que permanecían atrapadas o incomunicadas en sectores inundados del distrito de Rasuwa, fronterizo con el Tíbet.

Los equipos militares utilizan helicópteros para trasladar a ciudadanos extranjeros hacia Katmandú, mientras continúan los trabajos para localizar nuevos grupos de sobrevivientes.

La magnitud del desastre complicó la identificación y localización de las víctimas. Según las autoridades, muchas personas fueron arrastradas varios kilómetros por una enorme masa de agua, barro, piedras y restos de infraestructura.

En el lado chino, las autoridades reportaron hasta el momento tres fallecidos y 558 personas incomunicadas en el condado tibetano de Gyirong.

Unas 10.000 familias necesitan ayuda urgente

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que unas 10.000 familias necesitan asistencia inmediata en Nepal como consecuencia de la catástrofe.

El desastre ocurrió en el distrito de Rasuwa, dentro de la provincia de Bagmati, una zona cercana al condado chino de Gyirong, en el Tíbet.

La OMS informó que cuatro centros de salud sufrieron daños, tres de ellos completamente destruidos, mientras que otros dos hospitales presentan interrupciones en sus servicios.

La organización trabaja junto al Gobierno nepalí para determinar las necesidades sanitarias más urgentes y anticipó que el número de víctimas y los daños podría aumentar a medida que los equipos logren acceder a sectores que permanecen aislados.

La OMS envió ayuda y crece el riesgo sanitario

La agencia de Naciones Unidas ya envió una primera avanzada de asistencia, que incluye tiendas de campaña multiuso destinadas a sostener la atención sanitaria en las áreas afectadas.

La ONG Care Internacional también alertó sobre el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua debido a los daños registrados en las redes de agua potable y saneamiento.

Mientras tanto, la Policía y el Ejército de Nepal desplegaron alrededor de 7.400 efectivos durante las últimas 24 horas para colaborar en las tareas de rescate y asistencia.

En China, las condiciones meteorológicas, los accesos destruidos, los cortes de comunicación y la inestabilidad de las laderas dificultan las operaciones.

Las autoridades también utilizaron tecnología de avanzada. Desde la provincia china de Sichuan fue enviado un dron equipado con una estación móvil y comunicaciones satelitales. Además, un avión trasladó 111 rescatistas, equipos especializados y cuatro perros de búsqueda.

Por su parte, Estados Unidos destinó 500.000 dólares para atender la emergencia y envió un asesor especializado en respuesta ante desastres.

Qué provocó la devastadora riada

El origen del fenómeno continúa bajo investigación. En un primer momento se evaluó la posibilidad de que se hubiera producido el desbordamiento o ruptura de un lago glaciar en el Tíbet.

También se mencionó inicialmente la posibilidad de un terremoto.

Sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) determinó posteriormente que se produjo un deslizamiento de magnitud 5,2, cuyo origen fue ubicado aproximadamente a 55 kilómetros al noroeste de Kodari.

Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD) advirtieron además que la enorme cantidad de escombros transportados por la corriente podría formar represas naturales.

La eventual ruptura de esas barreras naturales podría generar nuevos desplazamientos de agua y lodo y provocar otro episodio de características catastróficas.

La riada produjo una señal sísmica equivalente a un terremoto

La violencia del fenómeno fue tal que la propia riada generó una señal sísmica comparable a un terremoto de magnitud 5,1, según informó la televisión estatal china CCTV.

El Centro de Redes Sismológicas de China detectó el miércoles a las 10:52 hora local un evento de magnitud 5,1 cerca del puerto fronterizo de Gyirong, coincidiendo con el momento en que se produjo la catástrofe.

El análisis posterior de las ondas permitió determinar que no se trató de un terremoto tectónico.

Las vibraciones fueron provocadas por un colapso de grandes proporciones en superficie, generado por el desplazamiento de lodo, agua y escombros.

Las tareas de rescate continúan en un escenario todavía marcado por las lluvias, los desprendimientos y la dificultad para acceder a las zonas más afectadas.