El terremoto que sacudió Panamá el viernes dejó 27 personas heridas, daños en infraestructura y unas 300 personas evacuadas, según el balance del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc). Ante la emergencia, el Gobierno declaró el estado de emergencia nacional y movilizó US$ 100 millones para asistir a los damnificados y financiar la reconstrucción.
La medida fue aprobada por el Consejo de Gabinete por instrucción del presidente José Raúl Mulino, luego de analizar los informes de Sinaproc y de otros organismos desplegados en las zonas afectadas.
Los recursos serán destinados a ayuda humanitaria, reparaciones urgentes y tareas de recuperación en las provincias que registraron mayores daños. Las autoridades continúan evaluando el alcance total de las consecuencias provocadas por el sismo y sus réplicas.
Daños en viviendas, escuelas y centros de salud
El balance oficial indicó que las 27 personas heridas presentan lesiones leves o moderadas y que, hasta el momento, no se reportaron víctimas fatales.
Los equipos técnicos inspeccionan infraestructuras públicas y privadas para determinar su nivel de afectación. Al menos 21 instalaciones sanitarias sufrieron daños de distinta magnitud, mientras que se detectaron problemas en más de 426 viviendas, incluidos algunos casos de pérdida total.
El Ministerio de Educación reportó daños en 419 centros escolares. Tras el sismo, se suspendieron las clases y las actividades administrativas del sistema educativo público. Este domingo se anunciará si las actividades académicas podrán retomarse el lunes 12 de octubre, una decisión que dependerá de las inspecciones estructurales.
Evacuaciones y despliegue de equipos
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas concentran una parte importante de las afectaciones. También se registraron daños en Chiriquí, Bocas del Toro, la provincia de Panamá y las comarcas Ngäbe-Buglé y Emberá.
En la isla de Cañas, unas 300 personas fueron evacuadas preventivamente debido al incremento del nivel del agua asociado al evento sísmico. Según Sinaproc, permanecen bajo resguardo y reciben asistencia alimentaria y sanitaria.
Además, 419 efectivos del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) fueron desplegados para colaborar con las tareas de seguridad, logística y asistencia humanitaria. Brigadas de emergencia distribuyen agua, alimentos y artículos de primera necesidad, mientras profesionales especializados brindan apoyo psicológico.
Coordinación de la ayuda y reconstrucción
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, afirmó que la prioridad del Ejecutivo es asistir a las familias afectadas y coordinar una respuesta integral. Mulino ordenó a los integrantes de su gabinete permanecer activos en las áreas afectadas y poner a disposición los recursos de sus instituciones.
El Gobierno creó una comisión de alto nivel integrada por el ministro para Asuntos del Canal y secretario de Metas, José Ramón Icaza; la viceministra Mirna Luque; y Orillac. El organismo coordinará la ayuda humanitaria, la gestión de donaciones y la planificación de las obras de reconstrucción.
El Parque Omar, en la capital panameña, fue habilitado como centro de acopio para recibir alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Las gobernaciones provinciales también funcionarán como puntos de recepción y distribución.
El terremoto se registró a las 12:56 del viernes y tuvo su epicentro en la península de Azuero. Desde entonces, varias réplicas mantienen en alerta a la población y a los organismos de emergencia, que continúan actualizando el balance y supervisando las condiciones de seguridad.

