Plásticos suben 25% por el impacto del conflicto en Medio Oriente y presionan precios en toda la cadena productiva

Aumentos en insumos clave encarecen envases, alimentos, construcción y producción agrícola

Una industria proveedora de plásticos aplicó un aumento del 25% en sus listas de precios desde esta semana, en respuesta al encarecimiento de materias primas vinculado al conflicto en Medio Oriente. La medida repercute directamente en sectores clave como alimentos, bebidas, construcción y agroindustria.

Según datos relevados por Agencia Noticias Argentinas, la región afectada es un proveedor estratégico de petroquímicos, fertilizantes y metales como el aluminio, esenciales para la producción industrial global. La tensión geopolítica amenaza las cadenas de suministro, los flujos comerciales y la estabilidad de precios.

De acuerdo con el banco Morgan Stanley, miles de millones de dólares en comercio internacional están en riesgo, especialmente en insumos como plásticos y aluminio, que son la base de una amplia gama de productos manufacturados.

El economista Damián Di Pace advirtió que este incremento impacta en la formación de precios de múltiples sectores: packaging (envases de alimentos, bebidas y delivery), construcción (caños, perfiles y aislantes), industria automotriz (componentes de PVC), y productos descartables como envases farmacéuticos y cosméticos.

En la cadena productiva, el efecto es acumulativo: desde los silos bolsa hasta productos finales en góndola, como un paquete de arroz, el costo se incrementa por la suba del plástico, los fertilizantes y el combustible para transporte.

Fertilizantes en alza y presión sobre el agro

El impacto también alcanza a los fertilizantes, especialmente los nitrogenados, cuya producción depende del gas natural. Con el petróleo cerca de los 100 dólares por barril, el gas también se encarece, elevando costos de insumos como el amoníaco, la urea y el nitrato de amonio.

Desde el inicio del conflicto, estos productos registran aumentos de entre el 15% y el 30%, lo que podría afectar la producción agrícola a nivel global y trasladarse a los precios de alimentos.

Nuevos ajustes y presión inflacionaria

La empresa que comunicó el incremento indicó que se trata del segundo ajuste del 25% en una semana (16 y 23 de marzo). Además, anticipó que desde el 1 de abril podría aplicarse un aumento adicional del 2,9%, en línea con el último índice de precios al consumidor (IPC).

No obstante, aclararon que evaluarán la conveniencia de aplicar ese ajuste en función de la evolución de los costos y el contexto inflacionario.

En paralelo, en redes sociales se compararon estos aumentos con valores internacionales del polietileno, que registran subas de entre el 25% y el 35%, e incluso proyecciones a futuro del 28% al 30% en contratos financieros.

En la misma línea, la multinacional BASF anunció recientemente aumentos de hasta el 30% en Europa para productos de limpieza industrial, institucional y de formulación, reforzando la tendencia global de suba en insumos químicos.