La controversia por la extracción de áridos en el río Quinto llegó a la Justicia. Un comunicador y activista presentó una denuncia penal en Villa Mercedes para que se investigue una presunta extracción de arena y posibles daños ambientales derivados de esta actividad.
La presentación también solicita determinar si los organismos de control y los funcionarios competentes cumplieron con las tareas de fiscalización que les corresponden.
La denuncia fue impulsada por Jorge Orlando Echenique Petrini, quien expresó su preocupación por la continuidad de las tareas de extracción y sus posibles consecuencias sobre el ecosistema del río.
La denuncia: preocupación por el impacto ambiental
Durante una entrevista con VMI Radio, Echenique Petrini aseguró que la extracción de áridos se viene realizando desde hace años y cuestionó la existencia de controles ambientales adecuados.
Según manifestó, uno de los principales riesgos estaría relacionado con la alteración del equilibrio natural del cauce y la afectación de las napas subterráneas.
“El río Quinto es patrimonio ecológico provincial”, afirmó el denunciante, quien además sostuvo que la arena cumple funciones esenciales como la filtración del agua hacia las napas y la reducción de la velocidad del cauce durante las crecidas.
Echenique también expresó preocupación por la extracción de material en sectores cercanos al puente ubicado en la zona de ingreso a los espejos de agua, señalando que ello podría generar procesos de socavación sobre las estructuras existentes.
La denuncia presentada incluye pedidos para investigar posibles figuras vinculadas a daño ambiental, incumplimiento de deberes de funcionario público y otras eventuales responsabilidades que pudieran surgir durante la investigación judicial.
La respuesta oficial: “Son tareas de limpieza”
Consultado sobre la situación, Víctor Sosa, responsable de los Espejos de Agua de Villa Mercedes, confirmó que conocía la intención de presentar la denuncia y explicó que los trabajos forman parte de un operativo de limpieza previo a futuras intervenciones dentro del complejo recreativo.
Según indicó, las tareas se realizan en el marco de un convenio entre San Luis Agua y una empresa local dedicada a la extracción de áridos.
Sosa señaló que la última crecida acumuló una importante cantidad de sedimentos tanto en el ingreso como dentro de los espejos de agua, por lo que considera necesario retirar parte de ese material para preservar el funcionamiento del sector recreativo.
“Si no se realiza primero la limpieza en la zona de ingreso, después resulta inútil intervenir dentro de los espejos de agua”, explicó.
¿Se realizaron estudios ambientales?
Uno de los puntos centrales del planteo presentado por Echenique es la necesidad de conocer si existen estudios de impacto ambiental que respalden la extracción.
Sobre este aspecto, Sosa manifestó que entiende que los convenios gestionados por San Luis Agua contemplan evaluaciones previas y aseguró que este tipo de intervenciones también se realizaron en años anteriores.
Asimismo, explicó que mantiene contacto directo con la empresa encargada de las tareas y que interviene en la definición de los sectores donde las máquinas pueden trabajar para minimizar posibles afectaciones ambientales.
Una investigación que abre el debate
La presentación judicial busca ahora determinar si la actividad se desarrolla dentro de los parámetros legales y ambientales vigentes, así como establecer si existieron controles suficientes por parte de los organismos competentes.
Mientras tanto, la situación reabre el debate sobre la conservación del río Quinto, uno de los principales recursos naturales de Villa Mercedes, y sobre el equilibrio entre las necesidades de mantenimiento de espacios recreativos y la protección ambiental.
La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá analizar la documentación, los convenios existentes y los antecedentes técnicos para determinar si corresponde avanzar con nuevas medidas de investigación.


