Francesco, Tiziano, Benjamín y Thomás tienen entre 15 y 19 años y comparten una pasión que los llevó a crear Redlions, un grupo de baile especializado principalmente en K-pop, aunque también explora otros estilos urbanos.
El proyecto nació en Villa Mercedes en agosto de 2024 y, a dos años de aquel comienzo, sus integrantes aseguran que atraviesan uno de sus mejores momentos. Competencias, presentaciones, clases y videos en redes sociales forman parte de una actividad que crece y que encontró en las calles de la ciudad uno de sus escenarios más particulares.
De una competencia en San Luis al nacimiento de Redlions
La historia comenzó cuando Francesco y Tiziano decidieron viajar a San Luis para participar de una competencia denominada Key Dance. En aquel momento necesitaban sumar a un integrante y así se incorporó Facundo, quien actualmente se encuentra bailando fuera del país.
El debut no pudo ser mejor: ganaron la competencia. A partir de allí comenzó un proceso de crecimiento que llevó al grupo a sumar nuevos integrantes y ampliar sus propuestas.
Más adelante se incorporó Benjamín, mientras que Thomás, el integrante más joven, llegó después de recibir un mensaje de Tiziano. Para él, la invitación tuvo un significado especial porque ya admiraba a sus compañeros desde hacía tiempo.
Thomás tiene 15 años y, aunque baila desde pequeño, contó que comenzó a entrenarse de manera más intensiva y a tomar la actividad con mayor compromiso profesional hace aproximadamente dos años y medio.
El semáforo como escenario y las redes como impulso
Uno de los aspectos que más distingue a Redlions es su decisión de salir a bailar a las calles de Villa Mercedes.
Todo comenzó con un parlante pequeño y, con el tiempo, incorporaron uno de mayor potencia para realizar sus presentaciones. Los semáforos y distintos espacios públicos se transformaron así en escenarios improvisados donde los jóvenes muestran sus coreografías.
La respuesta de la gente fue inmediata.
Aplausos, gestos de aprobación, personas que bajan las ventanillas de los autos y chicos que incluso se acercan para pedir determinadas canciones forman parte de esas experiencias.
Para ellos, además, se trata de una manera de divertirse y disfrutar de lo que hacen sin preocuparse por equivocarse.
“La vergüenza no existe acá en nuestro mundo”, expresaron durante la entrevista.
La repercusión también llegó a las redes sociales, donde sus videos comenzaron a viralizarse y a generar una comunidad de seguidores.
Una propuesta diferente para Villa Mercedes
El crecimiento de Redlions también representa una propuesta novedosa dentro de la escena artística local.
Sus integrantes reconocen que en Villa Mercedes existen numerosas expresiones vinculadas con el folclore, el reggaetón y otros estilos de baile, pero consideran que su apuesta por el K-pop y las coreografías urbanas abre una nueva posibilidad para los jóvenes interesados en esa cultura.
Más allá de los comentarios positivos y las críticas que pueden aparecer en redes, los bailarines aseguran que prefieren concentrarse en seguir creciendo.
Para ellos, ocupar las calles con baile también significa demostrar que existe talento joven en Villa Mercedes que muchas veces permanece oculto por miedo a las críticas o por falta de oportunidades.
“Es un paso más para Villa Mercedes en el arte”, plantearon durante la charla.
K-pop, hip hop y una identidad propia
Aunque el K-pop es la especialidad principal del grupo, sus integrantes no se limitan a un solo género.
También han trabajado con hip hop, reggaetón y otros estilos urbanos, incorporando elementos de cada disciplina a sus presentaciones.
La construcción de las coreografías tampoco depende de una única persona. Los integrantes intercambian ideas y aprovechan las habilidades particulares de cada uno.
Incluso recordaron que una de sus primeras coreografías, “Moonwalking”, terminó tomando forma gracias a una idea de Tomás, quien propuso utilizar una televisión para visualizar mejor los movimientos.
El resultado fue una coreografía que lograron aprender y ensamblar en una sola jornada de trabajo.
Competencias, clases y nuevos proyectos
El grupo también participa de competencias y galas. Recientemente, uno de sus integrantes, Leo, viajó desde San Luis para sumarse a una presentación y, tras apenas dos días de preparación junto al resto, lograron quedarse con la victoria.
Ahora tienen la mirada puesta en una próxima competencia denominada Hypex, para la que esperan comenzar a prepararse con anticipación.
Además, Francesco y Benjamín brindan clases de baile. Actualmente decidieron hacer una pausa para concentrarse en el crecimiento del grupo, aunque proyectan retomar la actividad durante el verano.
La idea es incluso incorporar a Thomás y Benjamín a futuras propuestas para desarrollar un formato de intensivo en el que cada integrante pueda mostrar su propio estilo.
Jóvenes que estudian, entrenan y buscan seguir creciendo
Los cuatro integrantes combinan el baile con sus estudios.
Benjamín, de 19 años, egresó de una escuela técnica en 2025 y actualmente estudia Psicología. Francesco, Tiziano y Thomás continúan sus estudios secundarios.
A pesar de las obligaciones cotidianas, buscan aprovechar cada oportunidad para generar contenido. Cuando consideran que necesitan material nuevo para sus redes, simplemente se reúnen, salen a la calle y graban.
La fórmula parece sencilla: bailar, divertirse, crear contenido y seguir intentando.
Un grupo que mira hacia adelante
Con dos años de historia, Red Lions ya consiguió algo que para sus integrantes tiene un enorme valor: construir una identidad propia y encontrar un público que los reconoce tanto en las calles como en las redes sociales.
El apoyo de sus familias y de quienes los siguen aparece como uno de los motores fundamentales para continuar.
Mientras preparan nuevas competencias, presentaciones y propuestas, los cuatro jóvenes tienen claro que esto recién comienza.
Y si algo quedó demostrado durante la entrevista es que no tienen intención de bajar el ritmo: quieren seguir bailando, seguir creando y llevar cada vez más lejos el nombre de Red Lions y el talento joven de Villa Mercedes.

