Reino Unido reafirmó su postura sobre Malvinas tras el anuncio de Trump: “Seguirán siendo británicas”

El ministro de Defensa británico, John Healey, sostuvo que la posición de Londres sobre las Islas Malvinas no cambió y aseguró que Estados Unidos no planteó modificaciones sobre la cuestión de soberanía.

El Gobierno del Reino Unido volvió a ratificar su posición respecto de las Islas Malvinas, en medio de las repercusiones internacionales generadas por recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El ministro británico John Healey afirmó que las islas “seguirán siendo británicas” y señaló que no recibió ninguna sugerencia de funcionarios estadounidenses que indique un eventual cambio en la posición de Washington respecto de la disputa de soberanía.

Las declaraciones buscaron despejar especulaciones acerca de posibles modificaciones en la política exterior estadounidense y su impacto sobre territorios cuya soberanía permanece en disputa.

La posición argentina sobre Malvinas

La República Argentina sostiene de manera permanente su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, además de los espacios marítimos circundantes.

La cuestión constituye una política de Estado y se encuentra contemplada en la Constitución Nacional, que ratifica la legítima e imprescriptible soberanía argentina sobre esos territorios.

Asimismo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido y ha instado históricamente a ambas partes a encontrar una solución pacífica y negociada.

Por ese motivo, las declaraciones de funcionarios británicos vinculadas con el futuro de las islas suelen generar repercusión en la Argentina, especialmente cuando se producen en un contexto de movimientos diplomáticos internacionales.

El antecedente de la guerra de 1982

La disputa por las Islas Malvinas tiene uno de sus capítulos más dramáticos en la guerra de 1982, conflicto que enfrentó a Argentina y el Reino Unido durante 74 días y dejó 649 militares argentinos muertos.

Desde el retorno de la democracia, la Argentina sostiene que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía debe concretarse exclusivamente por medios pacíficos y diplomáticos, conforme al derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.