San Luis: Condenan a 3 años y 6 meses de prisión domiciliaria a un hombre de 90 años por abuso sexual agravado por el vínculo

La víctima es su nieta y la pena se cumplirá bajo modalidad domiciliaria

Un Tribunal del Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial declaró culpable a un hombre de 90 años por el delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo y lo condenó a 3 años y 6 meses de prisión domiciliaria, según se informó oficialmente tras la audiencia de juicio.

El Tribunal estuvo integrado por los jueces Ariel Parrillis (presidente), Daniela Estrada y Fernando De Viana, quienes dictaron sentencia luego de analizar la prueba producida durante el debate oral.

Los fundamentos de la acusación

Durante el juicio, la Fiscalía de Juicio N° 2, a cargo del fiscal Fernando Rodríguez, sostuvo que la responsabilidad penal del acusado quedó acreditada a partir del testimonio de la víctima y de las pericias psicológicas incorporadas al proceso.

De acuerdo con la acusación, los elementos probatorios permitieron sostener la materialidad del hecho y la autoría del imputado, en el marco de un vínculo familiar directo que agrava la figura penal.

El planteo de la defensa

La defensa técnica, ejercida por el abogado Pedro Gianello, solicitó la absolución de su defendido y, en forma subsidiaria, pidió que cualquier eventual condena fuera de cumplimiento domiciliario, en atención a la edad avanzada y al estado de salud del acusado.

Finalmente, el Tribunal resolvió imponer una pena de 3 años y 6 meses, bajo la modalidad de prisión domiciliaria, que será supervisada por el Instituto de Reinserción Social y el Servicio Penitenciario Provincial.

Marco legal y modalidad de cumplimiento

El delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo contempla penas más severas cuando el autor mantiene una relación familiar directa con la víctima. En este caso, la condición de abuelo configuró el agravante previsto por la legislación penal argentina.

La modalidad de cumplimiento domiciliario fue dispuesta teniendo en cuenta la edad del condenado, aunque la pena implica control y seguimiento por parte de los organismos competentes.