La sífilis registra un incremento sostenido en San Luis y genera especial preocupación entre los equipos de salud por el impacto que puede tener durante el embarazo. Los casos aumentaron un 18% en la provincia, mientras que las infecciones detectadas en personas gestantes crecieron un 23%.
La mayor concentración de nuevos diagnósticos se encuentra entre personas jóvenes, principalmente de 14 a 40 años. La situación provincial sigue una tendencia similar a la registrada a nivel nacional, donde el incremento ronda el 19% y el 76% de los nuevos diagnósticos corresponde a personas de entre 15 y 39 años.
El dato fue analizado por Juan Millán, licenciado en Bioquímica y jefe del Servicio de VIH, Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y Hepatitis Viral del Ministerio de Salud.
“En los últimos seis o siete años se ve que viene creciendo y no hay forma de sostenerla. Incluso le pusieron ‘la gran infección rebelde’”, explicó Millán, quien remarcó que se trata de una infección que cuenta con diagnóstico y tratamiento accesibles.
Sífilis durante el embarazo: detectaron 159 casos en 2026
Uno de los principales focos de vigilancia sanitaria está puesto en las personas gestantes, debido al riesgo de transmisión de la infección al bebé durante el embarazo.
“Este año, como programa, vigilamos puntualmente no la sífilis en toda la población, sino en las embarazadas, porque es ahí donde ponemos especial atención”, señaló Millán.
En lo que va de 2026, fueron detectadas 159 personas gestantes con sífilis en San Luis, lo que representa un incremento del 23% respecto del período de referencia.
A partir de esos diagnósticos, nueve recién nacidos permanecen bajo seguimiento para determinar si la infección fue transmitida durante la gestación.
La sífilis congénita puede provocar consecuencias graves si la infección no es detectada y tratada oportunamente. Entre las complicaciones posibles se encuentran abortos espontáneos, muerte fetal y distintas afectaciones en el recién nacido.
“Ese niño es un caso probable porque nació de una mamá que tenía sífilis. Hay que terminar de diagnosticar si se infectó o no”, explicó el especialista.
Qué consecuencias puede provocar en los bebés
Cuando existe sospecha de transmisión durante el embarazo, los equipos médicos realizan una evaluación integral del recién nacido.
Los controles pueden incluir análisis de sangre, estudios neurológicos, controles oftalmológicos y auditivos y radiografías de los huesos, debido a que la bacteria puede afectar diferentes órganos y sistemas.
Entre las manifestaciones posibles aparecen alteraciones óseas y articulares, anemia, aumento del tamaño del hígado y del bazo, ictericia, lesiones en la piel y rinitis persistente.
En los casos con compromiso neurológico pueden presentarse meningitis, convulsiones, problemas de visión o audición y retrasos en el desarrollo.
Además, algunos bebés pueden no presentar síntomas al momento del nacimiento, por lo que el seguimiento médico resulta fundamental para confirmar o descartar una infección congénita.
Cómo se transmite la sífilis
La sífilis es una infección causada por una bacteria y se transmite principalmente mediante el contacto directo con una lesión o chancro, durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales.
La transmisión no necesariamente requiere una relación sexual con penetración. El contacto con una lesión infecciosa también puede producir el contagio.
“Esa llaga o ampolla es súper infectiva; donde toque puede contagiar. No solamente se trata del contacto sexual. Si está a nivel de la boca porque hubo sexo oral, a través de un beso o contacto se puede transmitir”, explicó Millán.
Por este motivo, el especialista destacó la importancia de reconocer las lesiones y realizar una consulta médica ante cualquier sospecha.
La infección puede desaparecer de la piel, pero no del organismo
La sífilis atraviesa diferentes etapas. Durante la fase primaria, suele aparecer una lesión firme e indolora en el lugar por donde ingresó la bacteria.
El chancro puede desaparecer después de algunos días, pero eso no significa que la infección haya desaparecido.
“Históricamente ha sido conocida como ‘la gran simuladora’”, señaló Millán, al explicar que algunas personas pueden interpretar la desaparición de los síntomas como una recuperación.
Durante la etapa secundaria, pueden aparecer erupciones en distintas partes del cuerpo, incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies, además de fiebre, dolor de garganta, cansancio, pérdida de peso y caída del cabello.
Sin tratamiento, la infección puede pasar a una etapa latente y, con el paso de los años, provocar formas más graves que comprometan el cerebro, el sistema nervioso, el corazón y otros órganos.
Entre las complicaciones se encuentra la neurosífilis, que puede generar consecuencias severas a nivel neurológico.
“La neurosífilis es el caso más grave porque tiene consecuencias severas a nivel cerebral e inclusive puede llegar a la muerte”, advirtió Millán.
El tratamiento se realiza con penicilina
La sífilis tiene tratamiento y puede curarse mediante la administración de penicilina. La cantidad de dosis depende del tiempo de evolución de la infección.
Cuando se puede determinar que el contagio ocurrió hace menos de un año, generalmente se utiliza un esquema de una aplicación. Si no es posible establecer desde cuándo está presente la infección, pueden indicarse tres dosis, aplicadas con aproximadamente siete días de diferencia.
La detección se realiza mediante un análisis de sangre, aunque, ante la presencia de una lesión compatible, el diagnóstico clínico puede permitir iniciar el tratamiento.
Cuando se confirma un caso, también es fundamental informar a las parejas o contactos sexuales recientes para que puedan realizarse los estudios correspondientes.
Prevención y educación sexual en adolescentes
Desde el programa provincial se realizan actividades de prevención y charlas en escuelas secundarias, especialmente orientadas a adolescentes.
El objetivo es brindar información basada en evidencia científica y promover el acceso a los controles y al diagnóstico temprano, evitando la estigmatización de las personas que atraviesan una infección de transmisión sexual.
“La idea es que se vayan con conocimiento de rigor científico y que entiendan la importancia de por qué deben cuidarse”, remarcó Millán.
La detección temprana resulta clave: la sífilis puede tratarse y curarse, pero si permanece sin diagnóstico puede avanzar y generar complicaciones tanto en adultos como durante el embarazo.

