Un episodio de alta tensión se registró en la provincia de San Luis, donde un jubilado electrodependiente protagonizó un fuerte reclamo en las oficinas de EDESAL tras quedarse sin suministro eléctrico por un presunto error de la empresa. La situación generó preocupación por el riesgo que implicó para su salud y la de su entorno familiar.
Según trascendió, el hombre —identificado como Renzo, con más de 30 años de aportes— sufrió dos accidentes cerebrovasculares (ACV) y además cuida a su esposa, quien presenta movilidad reducida. Ambos dependen de la electricidad para garantizar condiciones básicas de salud y calidad de vida.
El conflicto se originó cuando operarios retiraron el medidor del domicilio en el marco de trabajos que, según la empresa, correspondían a otra conexión. Aunque el pago del servicio habría sido realizado previamente, el suministro fue interrumpido, lo que derivó en una situación crítica.
El jubilado se presentó en las oficinas de EDESAL visiblemente alterado y reclamó respuestas inmediatas. Un video registrado por un vecino muestra el momento de la protesta y el nivel de desesperación ante la falta de soluciones. En el lugar, personal debió intervenir para contener la situación.
De acuerdo con su testimonio, en la empresa le habrían indicado que debía esperar hasta 48 horas para la restitución del servicio. Finalmente, tras el reclamo, el suministro fue restablecido.
Marco legal y derechos vulnerados
El caso pone en foco la aplicación de la Ley Nacional 27.351, que establece la gratuidad del servicio eléctrico y la obligatoriedad de garantizar el suministro continuo para personas registradas como electrodependientes en el Registro de Electrodependientes por Cuestiones de Salud (RECS).
Para este grupo, la electricidad no es un servicio más, sino un recurso esencial para la vida. Cualquier interrupción, incluso por error, puede representar un riesgo grave.
Contexto social
El episodio ocurre en un escenario de creciente malestar social, donde sectores como los jubilados vienen manifestando dificultades para afrontar gastos básicos. En este contexto, situaciones como la ocurrida en San Luis reflejan la vulnerabilidad de quienes dependen de servicios esenciales y la necesidad de respuestas rápidas por parte de las empresas prestadoras.


