El secretario de Gobierno, Germán Sepúlveda, confirmó que la ciudad atraviesa una nueva etapa centrada en la concientización vial, previa a la aplicación de sanciones. Según explicó, los conductores comenzarán a recibir notificaciones en sus domicilios con imágenes y detalles de las infracciones detectadas, aunque inicialmente no implicarán multas.
En ese contexto, los datos recolectados evidencian que el 55,97% de las infracciones está vinculado a conductas de riesgo personal, lo que expone prácticas que incrementan significativamente la probabilidad de siniestros:
- No uso del cinturón de seguridad: 28,80%
- Uso del celular al volante: 14,67%
- Falta de casco: 12,50%
Por otro lado, el 44,02% restante corresponde a infracciones de circulación, entre las que predominan:
- Exceso de velocidad: 27,17%
- Cruce de semáforos en rojo: 16,85%
Desde el Municipio remarcaron que estas conductas conforman una “combinación peligrosa” que suele derivar en accidentes con consecuencias graves, especialmente cuando se combinan velocidad, desobediencia de señales y falta de protección.
Descenso de siniestros y objetivo preventivo
A pesar del escenario planteado, los datos muestran una evolución positiva: desde la instalación de los dispositivos de control, los siniestros viales registraron una baja sostenida.
- 82 accidentes entre julio y diciembre
- 50 en el mismo período posterior
- 38 casos registrados en enero
Este descenso es interpretado por las autoridades como un efecto inicial de los controles y la visibilización de las infracciones.
Una política basada en educación y sanción
Sepúlveda explicó que la estrategia municipal se apoya en dos pilares: la concientización ciudadana y la aplicación progresiva de sanciones. La etapa actual tendrá una duración aproximada de 30 días y buscará generar cambios de conducta antes de avanzar hacia un esquema sancionatorio.
Además, se prevé la participación de organizaciones como Madres de Estrellas Amarillas y el fortalecimiento del Observatorio de Seguridad Vial, con nuevas iniciativas orientadas a la prevención, como el ordenamiento del tránsito en zonas escolares.
Responsabilidad individual y construcción colectiva
Desde el Ejecutivo local insistieron en que la seguridad vial no depende únicamente de los controles, sino del compromiso de cada conductor.
“El tránsito somos todos”, resumió el funcionario, al señalar que pequeñas decisiones —como respetar un semáforo o evitar el uso del celular— pueden marcar la diferencia entre un incidente y una tragedia.


