Continúan los allanamientos en las cárceles y alcaldías de Rosario para desmantelar el narcotráfico y desarticular las operaciones para los diversos ataques en la ciudad santafesina.

En esta oportunidad, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía de Santa Fe secuestró en diversas celdas de la cárcel de Piñero 13 celulares, pendrives, elementos cortantes, un router y juegos de Playstation.

Mientras que la Agencia de Control Policial (ACP) realizó requisas en la Alcaidía de la Unidad Regional XVII de la localidad de San Lorenzo.

Esta última había sido intervenida en las últimas horas por graves irregularidades. Las autoridades informaron que al penal ingresaban menores y mujeres en pabellones donde se alojan presos acusados de delitos sexuales.

Omar Pereyra, secretario de Seguridad de la provincia, confirmó que fue designado como interventor el comisario Gustavo Rapuzzi.

Los allanamientos en San Lorenzo se realizaron tras la denuncia de una agente policial sobre serias irregularidades en torno a pabellones VIP e internas policiales.

Asimismo, en la tarde del lunes se trasladaron a 10 reclusos al Servicio Penitenciario para “descomprimir el excedente de cupos de detenidos en las comisarías”.

Estos procedimientos se llevan a cabo desde la asunción del gobernador Maximiliano Pullaro, quién desde el comienzo de su gestión anunció la restitución de los pabellones de alto perfil para jefes narcos y sicarios en la Unidad Penitenciaria 11 de Piñero y de la prohibición del ingreso de familiares con alimentos.

Desde ese momento el gobernador recibió varias amenazas y por este motivo decidió sacar a su familia de Rosario: “Primero estuvieron encerrados en mi departamento, sin salir siquiera a la calle. Estaba preocupado y no iba a hacer esa chantada de ponerle 10 policías para que los acompañen a todos lados, cuando no te terminan pudiendo cuidar y vos le sacás un montón de recursos a la gente que no la están cuidando. No iba a hacer eso porque no corresponde”.