La Secretaría General de la Presidencia de la Nación, encabezada por Karina Milei, incrementó significativamente el monto destinado a su Fondo Rotatorio, un mecanismo utilizado para afrontar gastos operativos y administrativos de manera ágil dentro de la administración pública.
Según documentación oficial difundida por la Agencia Noticias Argentinas, el fondo pasó de $471.581.570,04 en 2025 a $1.135.112.226,90 en 2026, lo que representa un aumento de aproximadamente 141% y un crecimiento cercano a los $664 millones en apenas un año.
La resolución que amplió la caja de gastos
La ampliación fue establecida mediante la Resolución 35/2026, firmada por Karina Milei el 29 de enero y publicada en el Boletín Oficial el 2 de febrero.
La normativa autorizó además gastos individuales de hasta $50 millones por operación, aunque exceptuó de ese límite determinados conceptos como:
- Servicios básicos.
- Gastos vinculados a viajes presidenciales.
- Débitos derivados de embargos.
El Fondo Rotatorio es una herramienta prevista por la normativa estatal para cubrir gastos de funcionamiento, viáticos, servicios y adquisiciones necesarias para la gestión diaria.
Qué información entregó Presidencia
En respuesta a un pedido de acceso a la información pública, la Secretaría General de la Presidencia informó la existencia de:
- 140 tarjetas recargables vigentes.
- Tres tarjetas corporativas de crédito.
- 62 usuarios activos en la plataforma de administración del Banco Nación.
Sin embargo, el organismo no proporcionó información sobre los consumos efectuados, los comercios utilizados, los montos gastados, los proveedores involucrados ni los expedientes administrativos asociados a cada operación.
La respuesta incluyó únicamente la nómina de titulares, áreas administrativas y terminaciones de tarjetas, sin detallar el uso concreto de los fondos.
Los nombres que aparecen en el listado
Entre los titulares informados por la documentación oficial figuran funcionarios de alto perfil político.
Karina Milei aparece asociada a una tarjeta corporativa recargable dentro de la estructura de la Secretaría General de la Presidencia.
Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel figura vinculada a dos tarjetas diferentes dentro del esquema del Fondo Rotatorio: una destinada a viáticos y eventuales y otra correspondiente al área de anticipos.
También aparece Eduardo “Lule” Menem, uno de los principales operadores políticos del oficialismo, asociado a la Subsecretaría de Gestión Institucional.
La documentación además menciona al director audiovisual Santiago Oría y a otros funcionarios con responsabilidades administrativas dentro de distintas dependencias presidenciales.
El rol de los responsables del Fondo Rotatorio
La resolución oficial designó a Gabriela Carla Winnik, titular de la Dirección General de Administración, como responsable del Fondo Rotatorio.
Asimismo, Marcelo Nicolás Luque Mariño, coordinador de Movimiento de Valores, fue nombrado subresponsable del sistema.
Ambos funcionarios figuran además vinculados a tarjetas corporativas dentro del esquema administrativo informado por Presidencia.
La información que sigue sin conocerse
Uno de los puntos centrales del planteo realizado mediante acceso a la información pública es que, pese a la existencia de mecanismos de control y trazabilidad, no se difundieron los detalles de los consumos efectuados.
De acuerdo con la documentación remitida, la plataforma utilizada por el Banco Nación permite consultar en línea movimientos, comercios, transferencias y consumos asociados a cada tarjeta.
Además, los procedimientos internos establecen que los gastos deben quedar respaldados mediante expedientes electrónicos, comprobantes, facturas y rendiciones digitales.
Pese a ello, la información entregada no incluyó los resúmenes de cuenta ni el detalle de las operaciones realizadas.
Un sumario administrativo sin acceso al expediente
La documentación también confirmó la existencia de un sumario administrativo relacionado con el uso de tarjetas corporativas.
Según la respuesta oficial, el expediente concluyó con una propuesta de cierre y con la determinación de que no existió perjuicio fiscal para el Estado.
Sin embargo, no se difundieron los detalles de la investigación ni los hechos analizados, por lo que no fue posible conocer qué situación originó la actuación administrativa.
La discusión sobre la transparencia
La publicación de estos documentos abrió un nuevo debate respecto del acceso a la información pública y la transparencia en el manejo de fondos estatales.
Mientras el Gobierno informó la existencia de las tarjetas y la estructura administrativa vinculada al Fondo Rotatorio, los detalles sobre los gastos concretos continúan sin ser difundidos oficialmente.
La discusión se profundiza debido a que el monto disponible para este mecanismo de gastos operativos superó por primera vez los $1.135 millones, convirtiéndose en uno de los fondos de administración flexible más relevantes dentro de la estructura presidencial.


