Un accidente aéreo ocurrido el 15 de julio de 2024 derivará en la indagatoria de 11 personas por la muerte del capitán Mauro Testa La Rosa. La medida fue confirmada por la Justicia Federal de Villa Mercedes y alcanzará a residentes de esa ciudad que pertenecen a escalafones bajos de la V Brigada Aérea.
Las personas citadas deberán presentarse desde el 14 de octubre, al menos durante una semana, en el Juzgado Federal de Villa Mercedes. Según informó el abogado de la familia del piloto, Bautista Rivadera, se les imputará “una diversidad de delitos vinculados a homicidio culposo, encubrimiento, falsificación y adulteración de documentación pública”.
La investigación y la posible cadena de responsabilidades
Rivadera sostuvo que existe “una cadena de responsabilidades que hay que analizar” y afirmó que no se cumplieron normas, en un reproche penal que debe ser dilucidado. También mencionó posibles fallas operativas, falta de ajuste a la reglamentación, ausencia de protocolos, negligencia y destrucción de evidencia.
El abogado señaló que la querella buscará analizar una posible cadena de responsabilidad sobre superiores. “No hablamos únicamente de una cuestión mecánica, sino de la actitud posterior a ese hecho de cómo se adulteró por ejemplo el libro de ese avión”, añadió.
Para avanzar en la investigación preliminar se analizaron el informe de la Junta de Investigación, el resolutorio del jefe de Estado Mayor, entrevistas a personas vinculadas con la elaboración de ese informe y declaraciones de peritos. Rivadera destacó la labor de la Fiscalía Federal de Villa Mercedes y de la Fiscalía de Distrito.
Cómo ocurrió el accidente
El capitán Testa La Rosa murió cuando el avión que piloteaba se precipitó a pocos metros de la pista de la V Brigada Aérea, en Villa Reynolds, donde se desempeñaba. El hecho ocurrió durante una fase de adiestramiento aéreo nocturno con el Sistema de Armas A-4AR Fightinghawk.
Según la reconstrucción mencionada por el abogado, la aeronave alcanzó una altura aproximada de 100 metros y luego comenzó el desprendimiento progresivo de distintos elementos, entre ellos el tubo de escape. Esa situación provocó la pérdida de empuje.
De acuerdo con el análisis de los peritos, la situación fue catastrófica y no hubo impericia del piloto. “Le ordenan desde la torre de control que lleve adelante la maniobra de eyección, y la conducta que tuvo fue ejemplar”, afirmó Rivadera.
El letrado explicó que Mauro realizó una maniobra denominada “Clim” para ganar altura y estabilizar la aeronave antes de la eyección. Sin embargo, se eyectó cuando el avión se precipitaba y el tanque tenía más de 7.000 libras de combustible. Luego se produjo una explosión.
“El paracaídas del piloto y él se vieron expuestos a ese calor, se consumió el paracaídas y sucede la caída libre desde más de 70 metros. El fallecimiento fue por politraumatismos y exposición propia del fuego”, agregó Rivadera.
El planteo de la familia
El abogado afirmó: “Estamos convencidos que esto es por una negligencia de las personas que tenían a cargo la puesta en marcha de esa aeronave en condiciones, no tuvieron en cuenta el reglamento y consecuentemente se produjo la muerte de Mauro”.
También indicó que dentro de la base militar se realizó una investigación y se dispusieron sanciones. Para la familia, la convocatoria a indagatoria representa un paso importante y busca que la Fuerza Aérea mejore las condiciones de vuelo y los recursos disponibles.
Rivadera consideró que el caso “va a generar un precedente a nivel nacional, ya que no hay antecedentes donde se hayan dilucidado responsabilidades penales sobre hechos de esta naturaleza”.

