Una oficial de la Policía se encadenó frente al Poder Judicial de San Luis para pedir la liberación de su esposo

La agente ayudante Luciana Sánchez, uniformada, encabezó una inusual protesta tras la prisión preventiva de Matías Escudero, imputado por golpear a un joven en la peatonal Mendoza del barrio 292.

Vestida con su uniforme reglamentario y tras dejar su casco en el piso, la oficial ayudante Luciana Sánchez, integrante de la Policía Motorizada, se encadenó frente al edificio judicial. Su objetivo fue visibilizar el pedido de liberación de su esposo, el agente Matías Raúl Escudero (37 años), también miembro de la Motorizada, detenido por orden de la fiscalía.

La familia del oficial acusado había anunciado inicialmente una manifestación en la puerta de Tribunales, pero Sánchez sorprendió al protagonizar esta protesta directa, atándose a las vallas del Poder Judicial en la ciudad de San Luis.

Escudero fue imputado por los delitos de lesiones graves agravadas por su condición de funcionario público, abuso de autoridad y apremios ilegales. Según la investigación, el hecho ocurrió el jueves 9 de abril de 2026, alrededor de las 20:45, en la peatonal Mendoza del barrio 292 de la capital provincial.

La víctima, un joven que caminaba por la zona y le había solicitado al policía que bajara la velocidad de su moto, recibió golpes por parte del agente, en un episodio calificado por la fiscalía como “abiertamente ilegítimo y abusivo” y de violencia institucional.

La fiscal de Instrucción N° 5, Débora Roy Gitto, dispuso la prisión preventiva de Escudero por 90 días y solicitó profundizar la pesquisa para determinar si otros oficiales encubrieron al imputado.

El caso generó inmediata repercusión en la provincia, por tratarse de un miembro de la fuerza de seguridad acusado de ejercer violencia contra un civil en la vía pública, y por la inusual forma de protesta elegida por su esposa, también uniformada.