Villa Mercedes vivió este jueves una jornada de profunda expresión de fe con la celebración central en honor a Nuestra Señora de la Merced, patrona de la ciudad. Cantos, oraciones y devoción acompañaron la imagen durante la misa y la posterior procesión por las calles céntricas.
La ceremonia comenzó frente a la Iglesia Matriz, donde se desarrolló la misa al aire libre presidida por el obispo de San Luis, Gabriel Barba, junto a sacerdotes de distintas parroquias de la ciudad y el padre Guillermo Juárez, quien llegó especialmente desde Tucumán.
Entre los presentes estuvo el intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera, quien participó de la celebración patronal.
El mensaje del obispo: libertad, dignidad y nuevas formas de esclavitud
Durante su homilía, Gabriel Barba centró parte de su reflexión en el significado de la advocación de la Merced y en la búsqueda de la libertad.
El obispo recordó la figura de Pedro Nolasco y el origen de la Orden de los Mercedarios, creada con el propósito de acudir en auxilio de quienes se encontraban cautivos y procurar su liberación.
A partir de ese contexto histórico, sostuvo que las formas de sometimiento fueron cambiando con el paso del tiempo, aunque algunas continúan presentes en la actualidad.
Entre ellas mencionó la trata de personas, a la que definió como una problemática que muchas veces permanece oculta, pero que se encuentra más cerca de la sociedad de lo que puede percibirse.
“Cambian las formas de la esclavitud según los tiempos y las circunstancias y podemos decir que hoy también sigue habiendo mucha esclavitud de la cual nosotros deberíamos cuidarnos, preservarnos y liberarnos”, sostuvo Barba.
El mensaje también estuvo vinculado con las relaciones cotidianas. El obispo mencionó las enemistades, los celos, la ira, las divisiones y la envidia como situaciones capaces de afectar la convivencia, incluso dentro de las propias comunidades religiosas.
En ese sentido, llamó a evitar el individualismo y el egoísmo para orientar la vida desde la fe y el espíritu comunitario.
“¿Hacemos nuestra a la Virgen María, pero de verdad?”, planteó durante la homilía, al invitar a trasladar la devoción mariana a los hogares y a las acciones de todos los días.
La inteligencia artificial y el desafío de cuidar la dignidad humana
Otro de los ejes de la homilía estuvo relacionado con los cambios tecnológicos y su impacto en la sociedad.
Barba hizo referencia a la inteligencia artificial y consideró que la humanidad atraviesa una nueva etapa de transformación, cuya dimensión comparó con la Revolución Industrial.
Ante este escenario, planteó la necesidad de preservar la dignidad de cada persona y prestar atención a los nuevos desafíos que surgen a partir de las transformaciones tecnológicas.
También profundizó sobre el significado de la palabra “Merced” y convocó a mirar las distintas realidades de sufrimiento desde la caridad, el servicio y la entrega, especialmente allí “donde hace falta misericordia”.
“Pidamos hoy a nuestra Madre que nos enseñe y que nos ayude a ser cristianos, católicos, no solo por el nombre, sino especialmente que merezcamos el título de cristianos y católicos porque lo vivimos”, expresó.
Al finalizar, pidió que la Virgen de la Merced bendiga a Villa Mercedes y a toda la provincia de San Luis, y que ayude a construir “esta patria de hermanos”.
La procesión recorrió las calles del centro
Después de la misa, la imagen de Nuestra Señora de la Merced salió en procesión por las calles céntricas de Villa Mercedes.
La marcha estuvo acompañada por vecinos y fieles, además de la Banda Militar de Música de la V Brigada Aérea “Teniente Manuel Félix Origone”.
El recorrido comenzó por Pedernera, continuó hasta Buenos Aires, luego siguió por Lavalle y Pringles, hasta llegar a Potosí y Pedernera.
En ese sector se realizó una parada especial frente al mural dedicado a Madre Cabrini, donde se colocaron flores en homenaje a la religiosa, en el marco de los 125 años de su llegada a Villa Mercedes.
Luego, la procesión regresó al punto de partida.
Feriado local y adhesión municipal a las fiestas patronales
En el marco de la celebración, Maximiliano Frontera entregó al párroco David Picca el decreto municipal de adhesión a las festividades patronales.
La normativa establece el feriado local con motivo de la celebración, además del embanderamiento e iluminación de los espacios públicos y la colaboración del Municipio con las actividades religiosas.
Al finalizar la ceremonia, los fieles se acercaron a la imagen de la Patrona para expresar sus intenciones, pedidos y agradecimientos.
Luego de la interpretación del Himno Nacional Argentino, el obispo compartió además una noticia vinculada con la vida religiosa de la provincia.
Los franciscanos volverán a instalarse en San Luis
Durante el encuentro, Gabriel Barba anunció el retorno de la comunidad franciscana a San Luis.
El obispo recordó que los franciscanos tuvieron una presencia histórica durante muchos años en Villa Mercedes y confirmó que el próximo 6 de octubre volverá a instalarse una orden en la provincia.
La comunidad tendrá su sede en el Monasterio del Suyuque, donde funcionará un centro de espiritualidad.
Según lo anunciado, estará integrada inicialmente por al menos dos sacerdotes, con la posibilidad de sumar un tercero, además de algunos laicos.
La celebración de Nuestra Señora de la Merced concluyó así con una jornada que combinó tradición religiosa, participación comunitaria y un mensaje centrado en la libertad, la solidaridad y el cuidado de la dignidad humana.

