La investigación por la muerte de Miguel Quiroga, el policía federal retirado hallado sin vida en su vivienda de Villa Mercedes, sumó nuevos elementos que consolidan la hipótesis de un homicidio y descartan definitivamente otras posibilidades iniciales.
De acuerdo a información confirmada por fuentes cercanas al caso, el informe forense estableció que la víctima fue atacada con un arma blanca y recibió dos puñaladas en la zona del cuello. Por las características de las lesiones, los investigadores sostienen que no hay dudas sobre la participación de un tercero.
El caso, que en un primer momento había sido caratulado como “averiguación de muerte”, dio un giro este sábado tras conocerse los resultados de la autopsia, y ahora es investigado formalmente como homicidio.
El cuerpo de Quiroga fue hallado el viernes por la mañana en el garaje de su vivienda, ubicada sobre calle Rafael Cortez, entre Chile y Guayaquil, en el barrio Hipólito Yrigoyen. Al momento del hallazgo, presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que permitió estimar que llevaba entre 48 y 72 horas fallecido.
Uno de los puntos clave en la investigación es que la vivienda no presentaba signos de ingreso forzado, lo que orienta las sospechas hacia una persona que habría tenido acceso al domicilio o algún tipo de vínculo con la víctima.
En las primeras pericias ya se habían detectado lesiones y rastros de sangre en la zona del rostro, indicios que ahora cobran mayor relevancia tras la confirmación del ataque con arma blanca.
La causa está a cargo de la Fiscalía de Instrucción N° 1, encabezada por Maximiliano Bazla, junto a la fiscal adjunta Cecilia Framini, con la intervención del Departamento de Homicidios y la Policía Científica, que continúan con la recolección de pruebas y la reconstrucción de las últimas horas de Quiroga.
Los investigadores buscan establecer el móvil del crimen y dar con el autor, en un caso que generó fuerte conmoción en la comunidad de Villa Mercedes.


