Por segundo día consecutivo, los trabajadores de Obras Sanitarias Mercedes encontraron cámaras de autos y restos de grasas obstruyendo las cañerías cloacales en Villa Mercedes. Estos residuos, que no deberían estar en el sistema de desagües, generan tapones herméticos que dificultan el flujo de las aguas servidas y obligan a realizar costosas reparaciones, incluyendo la rotura de pavimento para localizar y eliminar las obstrucciones.
El problema no solo implica un alto costo económico y operativo, sino también un riesgo para la salud pública. Al obstruirse las cañerías, se liberan gases como el metano y el sulfuro de hidrógeno, que en bajas concentraciones pueden causar irritación ocular, dolor de garganta y tos, y en exposiciones prolongadas, fatiga, dolores de cabeza e irritabilidad. Además, estos gases son altamente inflamables y representan un peligro en espacios cerrados.
Las autoridades municipales hicieron un llamado urgente a los vecinos para que eviten arrojar objetos inapropiados a las cloacas. “Debería ser de sentido común no tirar una cámara de auto a una cloaca, pero parece que el desinterés o la mala intención superan la coherencia”, expresaron desde el municipio.
Mientras continúan los trabajos de limpieza, el buen clima ha permitido que las aguas servidas desciendan, brindando un respiro momentáneo. Sin embargo, el problema persiste y requiere de la colaboración de toda la comunidad para evitar futuras obstrucciones y sus consecuencias.





