Una empleada denunció que delincuentes rompieron el vidrio de su auto y se llevaron el estéreo y la batería, mientras el vehículo permanecía estacionado en las cocheras del centro de salud.
El hecho ocurrió en la zona del Policlínico, un espacio que, según describen los trabajadores, “es tierra de nadie”, debido a la falta de luces, cámaras y controles de seguridad.
La damnificada, identificada como Paula Flores, expresó sentirse “triste e indignada” por la situación. “No entiendo por qué tanta inseguridad. Si hay cámaras, no funcionan o miran para otro lado. Pido que alguien se haga responsable”, declaró.

Flores aseguró que sus compañeros viven en constante temor de sufrir robos, algo que —según indicaron— se repite desde hace tiempo en el hospital. “Ahora me tocó a mí”, lamentó la mujer, que luego radicó la denuncia en la Comisaría 9ª al no encontrar personal policial en el lugar.


