La crecida de los ríos Paraná y Uruguay llevó a productores y pobladores de las islas de Victoria, Entre Ríos, a acelerar la evacuación de animales y pertenencias ante el riesgo de quedar incomunicados. En el puerto Paranacito se concentran barcazas, camiones y arreos para trasladar la hacienda hacia zonas más seguras.
“Es una emergencia”, afirmó Emiliano Merzbacher, vicepresidente de la Sociedad Rural de Victoria, en declaraciones a LA NACION. Según el material publicado, días atrás se estimaba que todavía quedaban unos 30.000 animales en la región.
Un operativo contrarreloj en Puerto Paranacito
El puerto Paranacito, ubicado en la zona de Victoria, se convirtió en un punto central para la evacuación ganadera. El lugar funciona desde hace seis meses a partir de un proyecto logístico de la Sociedad Rural de Victoria y aprovecha un canal de servicio vinculado con la construcción de la ruta nacional 174.
Merzbacher explicó que, antes de la puesta en funcionamiento de este punto, las embarcaciones debían trasladarse hasta el puerto de Victoria para descargar. Ese recorrido demandaba varias horas, mientras que ahora los viajes hacia islas cercanas y el regreso al puerto pueden completarse en unos 40 minutos, lo que permite realizar entre tres y cuatro movimientos diarios.
Para evitar demoras y reducir el riesgo de lesiones en los animales, la organización establecida es que ningún barco descargue si no hay un camión aguardando en el muelle. La coordinación busca impedir el hacinamiento en las zonas de descarga y mantener el flujo de la operación.
También trasladan casas móviles

La evacuación no alcanza solamente a la hacienda. Los pobladores isleños comenzaron a desmontar sus casas modulares para trasladarlas a tierra firme y evitar mayores pérdidas frente al avance del agua.
Entre quienes realizaron ese traslado estuvo Fernando Brasesco, quien desembarcó en Paranacito con su hacienda y una casa móvil sobre la cubierta de una barcaza. Los productores señalaron que el agua llega con fuerza desde el norte y que las lluvias podrían continuar.
Más de un centenar de vacunos llegaron a San Lorenzo
A unos 40 kilómetros de Paranacito, en el Puerto San Lorenzo, cercano a Rosario, también se organizó una red de descarga y contención para los animales evacuados de las islas.
Matías, un productor de Nogoyá citado en el artículo, contó que trasladó más de 100 vacunos. Según explicó, mover la hacienda de manera repentina implica pérdidas y mayores costos, aunque remarcó que no existe otra alternativa ante la emergencia.
Las lluvias también complicaron el traslado por tierra. Algunos camiones quedaron encajados en caminos de tierra y los productores debieron esperar a que el suelo se secara parcialmente para continuar hacia los campos de destino.
La actividad ganadera en las islas convive históricamente con los ciclos del Paraná. Sin embargo, los productores sostienen que la diferencia entre anticiparse o demorar la evacuación puede traducirse en animales a salvo, pérdidas económicas y más horas de trabajo.



