Taekwon-Do, pasión y coraje: el camino de Anahí hacia el oro

Campeona Panamericana y Nacional, busca sponsors para llegar al Campeonato Mundial.

A los 7 años, Anahí Domínguez se puso por primera vez un dobok blanco. No sabía entonces que ese uniforme sería como una segunda piel, y que el Taekwon-Do no sería solo un deporte, sino el mapa de su vida.

Con el tiempo entendió que cada patada, cada forma, cada entrenamiento era más que un ejercicio físico: era disciplina, respeto, perseverancia y coraje. Valores que aprendió sobre el tatami, pero que hoy la acompañan en cada paso de su vida.

Sus entrenamientos son intensos y meticulosos. Cuando trabaja los tuls, busca la perfección: precisión milimétrica, armonía en cada movimiento. Fuera del gimnasio, suma kilómetros corriendo, ejercicios de fuerza y pliometría, siempre con un objetivo claro: ser más rápida, más técnica, más fuerte.

Los resultados hablan por sí solos: Anahí, Cinturón Negro II Dan, es Campeona Panamericana, Campeona Open, múltiple Campeona Nacional, Regional y Provincial. Pero para ella, la verdadera competencia no es contra los demás, sino contra sí misma: “Cada torneo es una oportunidad para aprender, crecer y superarme”.

En este camino no está sola. La guía incansable de su entrenador, Ernesto Fanin, el aliento de sus compañeros y el apoyo incondicional de su familia son la base de cada logro. “Saber que cuento con ellos me da fuerzas para seguir”, dice con gratitud.

Ahora, su mirada está puesta en un nuevo desafío: el Campeonato Mundial, que se disputará del 9 al 12 de octubre en Buenos Aires. Anahí sueña con representar a Villa Mercedes y a la Argentina en lo más alto, pero para llegar necesita sumar aliados. Busca sponsors que la acompañen en este salto crucial, cubriendo los gastos de preparación y competencia.

Porque detrás de cada medalla hay horas de esfuerzo, kilómetros recorridos, caídas y levantadas. Y Anahí Domínguez está lista para darlo todo, una vez más.