El riesgo país de la Argentina cerró en 707 puntos básicos y alcanzó uno de los registros más elevados del año, según el índice elaborado por JP Morgan. El movimiento se produjo en una jornada atravesada por un contexto internacional adverso y una marcada presión vendedora sobre los activos de renta fija que cotizan en el exterior.
La suba del indicador estuvo acompañada por una fuerte retracción en las cotizaciones de los bonos soberanos en dólares. Los títulos públicos extendieron así su racha negativa, en un mercado donde predominaron las órdenes de venta y el desarme de posiciones por parte de operadores locales e internacionales.
Los bonos acumularon pérdidas
Durante el último mes, los bonos Globales registraron retrocesos de hasta el 6,6%. El desgaste en los precios de la deuda impulsó un repunte pronunciado del índice general, que acumuló un incremento superior al 70% durante el último trimestre.
Mientras la deuda soberana profundizó su ajuste, la plaza bursátil local mostró una dinámica dispar y anotó un leve repunte en el índice accionario.
Señales sobre el acceso al crédito
La persistencia del riesgo país en estos niveles encendió señales de alerta entre los analistas por su impacto potencial sobre el costo de acceso de la Argentina al crédito internacional.
El riesgo país es un indicador de referencia para medir la percepción del mercado sobre la capacidad de pago de la deuda de un Estado. En este caso, su evolución reflejó el deterioro de los bonos soberanos argentinos durante las últimas semanas.



