El futuro de Julián Álvarez quedó definido este lunes, en el último día del mercado de pases europeo: el delantero argentino seguirá jugando en el Atlético de Madrid.
La decisión pone punto final a una de las principales novelas del mercado. Durante las últimas semanas, el atacante había expresado su deseo de continuar su carrera en el Barcelona, aunque el club madrileño se mantuvo firme en su postura de no negociar su salida.
El Atlético rechazó negociar con Barcelona
El conflicto comenzó cuando Julián Álvarez hizo público su interés por vestir la camiseta del Barcelona. Sin embargo, desde el Atlético de Madrid descartaron cualquier posibilidad de negociación.
La dirigencia del conjunto español cuestionó incluso la manera en la que se produjo el acercamiento y sostuvo que no se había respetado la “forma ética y profesional con respeto entre los clubes” para avanzar en una operación.
En paralelo, apareció otro fuerte interesado: el Arsenal, vigente campeón de Inglaterra y subcampeón de la Champions League.
El conjunto inglés habría realizado una oferta superior a los 100 millones de euros por el delantero argentino. Sin embargo, Álvarez habría rechazado la posibilidad de trasladarse a Inglaterra debido a las restricciones inmigratorias vinculadas al Brexit, que podían dificultar su permanencia junto a su familia.
Una relación complicada con los hinchas
La situación entre el delantero y el Atlético de Madrid llegó a un punto crítico durante un partido de LaLiga frente al Villarreal.
En aquel encuentro, Julián Álvarez fue silbado por parte de los hinchas y, al finalizar el partido, abandonó el campo de juego solo mientras sus compañeros permanecían saludando a los aficionados.
El episodio profundizó el malestar entre el futbolista y una parte de la hinchada. Posteriormente, el argentino se ausentó de tres entrenamientos durante la semana pasada.
Sin embargo, finalmente volvió a presentarse en las prácticas y, ante la imposibilidad de concretar su salida, deberá afrontar una nueva etapa en el club madrileño.
Ahora, el principal desafío será recomponer la relación con los hinchas y recuperar su lugar dentro del equipo.
El próximo compromiso del Atlético de Madrid será el sábado 5 de septiembre, cuando visite al Athletic Bilbao. Todo indica que Julián Álvarez estará entre los convocados, aunque podría comenzar el encuentro desde el banco de suplentes.

