Boca Juniors avanza en las negociaciones para que Miguel Ángel Russo se convierta en su nuevo entrenador, tras la eliminación de San Lorenzo ante Platense en las semifinales del Torneo Apertura. El técnico de 69 años se reunió este domingo con los dirigentes del Ciclón en la Ciudad Deportiva y presentó su renuncia, allanando el camino para su tercera etapa en el club de La Ribera.
Aunque Russo evitó confirmar los rumores en la conferencia de prensa posterior a la derrota por 1-0, dejó una frase clave: “Hay que saber hablar y decir las cosas. Eso lo hablaré personalmente, no en público”. Sus palabras mantienen en vilo a la hinchada xeneize, que espera su regreso.
El acuerdo depende ahora de que se formalice su desvinculación de San Lorenzo, trámite que se resolvería en las próximas horas. Mientras tanto, el Consejo de Fútbol de Boca ya mantuvo contactos con su representante y planea una reunión para definir los detalles.
Otro factor clave es la situación contractual de Fernando Gago, cuyo despido aún no fue oficializado por el club. Según el reglamento de la ATFA, Boca no puede inscribir a un nuevo DT hasta regularizar su salida. Un escenario similar ocurrió con Sebastián Battaglia en Argentinos Juniors, donde Gustavo Coleoni no pudo sentarse en el banco por demoras burocráticas.
Si los plazos se cumplen, Russo podría asumir el martes, cuando el plantel retome los entrenamientos en Ezeiza. De lo contrario, los preparadores físicos tomarían provisionalmente el mando. En paralelo, la dirigencia trabaja en refuerzos para el Mundial de Clubes, con Aníbal Moreno y Fausto Vera en la mira.
El reloj corre para Boca, que busca cerrar su nuevo ciclo técnico antes del debut en el torneo internacional, el 14 de junio.


