Valentina Torres, maestra de sala de 3 en Villa Mercedes, recibió su certificado de una diplomatura en inteligencia artificial tras presentar un proyecto realizado con sus alumnos, en lugar de un trabajo teórico. La propuesta, llamada “Manos Mágicas”, busca fortalecer la psicomotricidad fina y gruesa a través del juego, el movimiento y distintas secuencias didácticas.
La maestra tiene a su cargo salas en el Instituto del Carmen y en la Escuela Pública N°176. Según explicó, la capacitación le permitió comprender cómo incorporar herramientas tecnológicas en el nivel inicial y aprovecharlas como apoyo para la planificación de actividades.
Una diplomatura con obstáculos
Torres recibió la certificación este jueves y describió el recorrido como un desafío con momentos difíciles. La falta de una computadora propia complicó el cursado en más de una oportunidad.
“Fue una experiencia muy lindo y también un gran desafío, se me dificultó en ciertos momentos al no contar con una computadora, pero estoy muy contenta porque aprendí a planificar y hacer cosas novedosas con mis alumnos“, señaló la maestra.
En esa línea, remarcó la importancia de contar con la tecnología como recurso en los tiempos actuales, incluso en los primeros niveles del sistema educativo.
Qué es “Manos Mágicas”
El proyecto que le permitió aprobar la diplomatura está centrado en el cuerpo y el movimiento. La propuesta busca que los alumnos de sala de 3 ejerciten habilidades psicomotrices finas y gruesas mediante secuencias didácticas.
“Trabajamos con secuencias de distintos espacios en el que los alumnos usan primero sus manos y luego otras destrezas. Son nuevas formas de enseñanza que nos permite la IA”, explicó Torres.
La iniciativa parte de una idea central: la inteligencia artificial no reemplaza el trabajo con las manos, sino que puede ofrecer herramientas para planificarlo y renovarlo. En el nivel inicial, donde el contacto, el juego y el movimiento forman parte del aprendizaje, la propuesta suma recursos digitales sin desplazar esas experiencias.
El caso de Torres muestra un uso de la inteligencia artificial como apoyo para que los docentes diseñen actividades nuevas, incluso cuando los destinatarios son chicos de 3 años.
Con info de El Monterizo



