Una mujer mató a tiros en un tribunal al hombre acusado de abusar de su hijo

Ellie Nesler disparó contra Daniel Mark Driver en 1993, durante una audiencia en California. Fue condenada por homicidio voluntario y quedó libre tras cumplir tres años de prisión.

Una mujer mató a tiros en un tribunal de California al hombre acusado de abusar sexualmente de su hijo de siete años. El hecho ocurrió el 2 de abril de 1993 en Jamestown, cuando Ellie Nesler disparó contra Daniel Mark Driver durante una audiencia preliminar.

Driver, que estaba esposado y sentado junto a su abogado defensor, recibió cinco disparos en la cabeza y el cuello. Un sexto proyectil falló y quedó incrustado en una pared. El hombre murió casi de inmediato y Nesler fue detenida en el lugar.

El abuso denunciado y la audiencia judicial

Según el fallo de la Corte Suprema de California en el caso People v. Nesler, Willie, el hijo de Nesler, había asistido en 1988 a un campamento cristiano donde Driver trabajaba como lavaplatos. Meses después, el niño le contó a su familia que el hombre le había hecho “cosas sucias” y que lo había amenazado con matar a su madre, a su hermana y a él si hablaba.

En mayo de 1989, Nesler presentó una denuncia por siete cargos de abuso sexual de menores contra cuatro niños, incluido Willie. Driver huyó y fue arrestado a fines de 1992 por un robo en Palo Alto. Luego fue trasladado al condado de Tuolumne para enfrentar las acusaciones.

La audiencia preliminar fue fijada para el 2 de abril de 1993. Nesler había pedido que el testimonio de su hijo fuera grabado en video o que la audiencia se realizara a puertas cerradas, pero ambas solicitudes fueron rechazadas.

La mañana de la audiencia, Willie vomitaba de los nervios. De acuerdo con el expediente judicial, cuando Driver llegó al tribunal miró al niño con una expresión que testigos describieron como burlona y despreciativa. Poco después, Nesler entró a la sala con una pistola semiautomática calibre .22 que llevaba en su bolso.

“Hice de juez y jurado”

Después de los disparos, Nesler afirmó: “No entienden. Él ha violado a cientos de niños”. En una declaración grabada, sostuvo que no había planeado matarlo ese día y dijo: “Quizás no soy Dios, pero te digo algo soy lo más parecido que existe para todos esos niños. Simplemente sentí que debía morir, así que hice de juez y jurado”.

La investigación también determinó que había consumido metanfetamina. Inicialmente, Nesler negó haber tomado drogas o alcohol, aunque luego admitió haber fumado crack esa mañana. Un experto en psicofarmacología declaró que el análisis de sangre era compatible con un consumo sustancial.

El caso generó una fuerte reacción en Jamestown, un pueblo de unos 2.200 habitantes. Comercios y bancos reunieron dinero para su defensa, aparecieron camisetas con la frase “Buen disparo, Ellie” y sus seguidores recaudaron USD 40.000.

La condena y la revisión judicial

El juicio comenzó en julio de 1993. La fiscalía sostuvo que se trató de un homicidio planificado contra un hombre que estaba bajo custodia y esposado. La defensa, encabezada por el abogado J. Tony Serra, argumentó que la secuencia de hechos y el estado emocional de Nesler debían ser considerados.

El 11 de agosto de 1993, un jurado la declaró culpable de homicidio voluntario sin premeditación, pero descartó las acusaciones de asesinato en primer y segundo grado. En una segunda etapa, el jurado la declaró legalmente cuerda al momento del crimen. El 8 de enero de 1994, el juez William G. Polley la condenó a diez años de prisión.

En 1997, la Corte Suprema de California anuló únicamente el veredicto sobre su estado mental porque una jurada había incorporado información externa durante las deliberaciones y había intentado influir sobre sus compañeros. La condena por homicidio quedó firme.

Antes de que se repitiera esa etapa del proceso, Nesler llegó a un acuerdo con la fiscalía, se declaró culpable de homicidio y recuperó la libertad tras cumplir tres años de prisión. Su salida anticipada también estuvo vinculada con un diagnóstico de cáncer de mama.

Los últimos años

En 2001, Nesler volvió a ser detenida por delitos relacionados con la venta y posesión de metanfetamina. En 2002 se declaró culpable y recibió una pena de seis años. Fue liberada en 2006 de la prisión de mujeres de Chowchilla.

Ellie Nesler murió el 26 de diciembre de 2008, a los 56 años, en el Centro Médico UC Davis de Sacramento. El hospital confirmó el fallecimiento, aunque no informó oficialmente la causa.

El caso fue llevado a la televisión en 1999, con la película Judgment Day: The Ellie Nesler Story. La historia dejó además una discusión abierta sobre la violencia, la justicia por mano propia y las consecuencias que el abuso tuvo en la vida de la familia.

Con información de: infobae.com