Un episodio ocurrido en la guardia del Policlínico Regional Juan Domingo Perón de Villa Mercedes derivó en dos investigaciones y versiones contrapuestas sobre lo sucedido. Por un lado, la Fiscalía notificó a una médica por la presunta negativa a atender a un paciente herido de bala. Por otro, la profesional asegura que nunca rechazó la asistencia, afirma que fue retirada por la fuerza de su lugar de trabajo y trasladada a una comisaría mientras atendía una emergencia.
La profesional fue identificada como María Florencia Como, jefa de Guardia del hospital, quien ahora presentó una denuncia en la que sostiene que fue amenazada, intimidada y privada ilegítimamente de su libertad durante el procedimiento.
Además de cuestionar la actuación policial, pidió que se investigue qué participación tuvieron el fiscal adjunto Marcelo Palacios y José Olguín en las decisiones adoptadas aquella jornada.
El caso tiene su origen en un episodio ocurrido el 11 de septiembre de 2026 y para comprender la controversia resulta necesario reconstruir cronológicamente lo sucedido.
1. Un adolescente resultó herido de bala en Villa Mercedes
De acuerdo con la información policial conocida inicialmente, alrededor de las 18:00 del 11 de septiembre, un adolescente de 17 años resultó herido por un disparo de arma de fuego en inmediaciones de avenida Presidente Perón y la bicisenda, en el sector de Costanera Este, San José, Villa Mercedes.
Según manifestó el damnificado, se encontraba en el lugar cuando fue sorprendido por un hombre vestido con ropas oscuras y con el rostro cubierto.
El sospechoso presuntamente lo amenazó con un arma de fuego con intenciones de sustraerle sus pertenencias.
Durante un forcejeo se produjo un disparo que impactó en el dedo índice de la mano izquierda del adolescente. Tras el episodio, el atacante habría escapado corriendo hacia el sur.
El joven fue trasladado inicialmente al Hospital Suárez Rocha, donde recibió atención médica.
Posteriormente se constató que el proyectil había quedado alojado en su mano, por lo que fue derivado para recibir atención de mayor complejidad.
2. La llegada al Policlínico y el comienzo de la controversia
La situación que ahora enfrenta a la profesional con policías y funcionarios judiciales se produjo posteriormente en la guardia del Policlínico Regional Juan Domingo Perón.
La primera versión conocida sostuvo que una médica de guardia se había negado a atender al paciente herido de bala y que habría condicionado la asistencia a la existencia de una orden judicial.
Esa circunstancia motivó la intervención policial y judicial.
Días después, el fiscal José Olguín, de la Segunda Circunscripción Judicial, habló con Daniel Arce y confirmó que la profesional había sido notificada y que se había iniciado una investigación.
Según explicó entonces Olguín, se investigaba un posible incumplimiento de deberes funcionales públicos.
El fiscal sostuvo que exigir una orden judicial para asistir a una persona herida no tendría fundamento y remarcó que cualquier paciente debe recibir atención independientemente de las circunstancias que hayan provocado sus lesiones.
También explicó que un médico puede y debe comunicar a las autoridades la existencia de una lesión potencialmente relacionada con un delito, pero que esa circunstancia no debería impedir la asistencia sanitaria.
3. Olguín dijo que no había sido necesaria una detención
Durante aquella entrevista, Daniel Arce consultó expresamente al fiscal si la médica había sido demorada.
Olguín respondió que se habían tomado sus datos personales y sostuvo que no había existido necesidad de disponer una detención.
También adelantó que la investigación continuaría mediante informes de la Dirección del hospital y declaraciones de testigos y del paciente involucrado.
Sin embargo, una nueva presentación realizada por la propia médica incorporó ahora una versión diferente sobre lo ocurrido dentro del Policlínico.
4. La médica sostiene que fue retirada de la guardia y trasladada a una comisaría
La profesional fue identificada posteriormente como María Florencia Como, jefa de Guardia del Policlínico Regional.
Según la denuncia difundida por El Diario de la República, Como sostiene que fue retirada por la fuerza de su lugar de trabajo y trasladada contra su voluntad a la Comisaría Novena.
La médica asegura además que fue objeto de amenazas e intimidaciones durante el procedimiento y plantea la existencia de presuntos apremios, privación ilegítima de la libertad y violencia institucional.
Se trata de acusaciones formuladas por la profesional que ahora deberán ser investigadas y cuya eventual responsabilidad penal deberá determinar la Justicia.
5. Como niega haberse negado a atender al paciente
La médica también rechazó la versión que dio origen al procedimiento.
Según su presentación, nunca se negó a atender al paciente que tenía un proyectil alojado en una mano.
Como sostiene que cuando ese paciente llegó al servicio ella se encontraba atendiendo otra emergencia de mayor gravedad, con riesgo para la vida, por lo que estableció prioridades de acuerdo con el sistema de triage utilizado en los servicios de emergencia.
El triage es un procedimiento sanitario destinado a ordenar la atención de pacientes según la urgencia y gravedad clínica, en lugar de hacerlo exclusivamente por orden de llegada.
Desde esa perspectiva, la defensa planteada por la médica es que el paciente herido debía esperar mientras se atendía una situación considerada más urgente y que esa espera no constituía una negativa de asistencia.
Ese punto será uno de los elementos centrales que deberá determinar la investigación.
6. Una médica retirada mientras la guardia seguía funcionando
Otro aspecto incorporado por la denuncia está relacionado con las consecuencias que tuvo el procedimiento dentro del propio hospital.
Como sostiene que fue retirada de la guardia mientras se encontraba cumpliendo funciones, en momentos en que el servicio continuaba atendiendo pacientes.
La situación abre otro interrogante que deberá ser reconstruido mediante testimonios, documentación hospitalaria, registros de atención y las actuaciones policiales y judiciales realizadas aquella jornada.
Será necesario establecer qué emergencia estaba atendiendo Como, cuál era el estado clínico de los pacientes que se encontraban en la guardia y qué personal sanitario permaneció en funciones después de que la médica fuera retirada.
7. La denuncia también alcanza la actuación de los fiscales
La presentación realizada por la profesional no se limita a cuestionar a los policías que intervinieron.
Como pidió que se investigue cuál fue la participación del fiscal adjunto Marcelo Palacios y de José Olguín en el procedimiento.
La médica pretende que se determine, entre otras cuestiones, quién dispuso que fuera retirada de la guardia, quién ordenó su traslado a la Comisaría Novena y cuál fue el fundamento jurídico utilizado para adoptar esa decisión.
Por el momento, la existencia de la denuncia no determina que policías o funcionarios judiciales hayan cometido un delito.
Esas circunstancias deberán ser establecidas mediante la investigación correspondiente y con el derecho de los funcionarios denunciados a brindar su versión de los hechos.
8. Dos versiones que ahora deberá esclarecer la Justicia
El expediente presenta así dos relatos contrapuestos sobre un mismo episodio.
La primera versión sostiene que la médica se habría negado a atender a una persona herida de bala y que habría exigido una orden judicial para hacerlo.
La segunda, aportada por María Florencia Como, sostiene que jamás existió una negativa de atención, sino una decisión médica basada en el triage porque en ese momento estaba siendo asistido otro paciente con riesgo vital.
También existe una diferencia relevante respecto del procedimiento posterior.
Mientras Olguín había señalado en la entrevista con Daniel Arce que no había sido necesaria una detención, Como sostiene que fue retirada por la fuerza, trasladada contra su voluntad hasta la Comisaría Novena y privada ilegítimamente de su libertad.
9. Las preguntas que deberá responder la investigación
La reconstrucción del episodio requerirá establecer qué ocurrió exactamente desde el momento en que el paciente herido llegó al Policlínico.
Entre otros aspectos, deberá determinarse si existió una negativa concreta de atención o solamente una demora fundada en una prioridad médica; qué emergencia atendía la jefa de Guardia; quién solicitó la presencia policial; qué instrucciones recibieron los efectivos; quién dispuso el traslado de Como y bajo qué figura legal se realizó.
También será relevante establecer cuánto tiempo permaneció la profesional fuera del hospital, en qué condición estuvo en la dependencia policial y qué constancias quedaron registradas sobre el procedimiento.
La documentación del Policlínico Regional Juan Domingo Perón, las historias y registros de atención, los testimonios del personal sanitario, policías y pacientes, además de las comunicaciones mantenidas con la Fiscalía, podrían resultar determinantes para reconstruir la secuencia.
Por ahora existen una investigación iniciada a partir de la actuación atribuida a la médica y una denuncia posterior de la propia profesional contra quienes intervinieron en el procedimiento.
Será la Justicia la encargada de determinar responsabilidades.
El punto central será esclarecer qué sucedió aquella noche dentro de una guardia hospitalaria de Villa Mercedes: si existió efectivamente una negativa injustificada de atención, como sostuvo inicialmente la investigación fiscal, o si se trató de una decisión sanitaria basada en la prioridad de una emergencia con riesgo vital, como sostiene ahora la médica.

