Milei evalúa cómo reactivar la economía sin acelerar la inflación antes de la campaña

El Gobierno enfrenta el desafío de impulsar el consumo y el crecimiento mientras el FMI reclama medidas para fomentar la inversión y el empleo.

El presidente Javier Milei evalúa distintas alternativas para reactivar la economía antes del inicio de la campaña electoral, pero enfrenta el riesgo de que la inflación vuelva a acelerarse y afecte el poder adquisitivo.

El desafío se plantea en la previa de las elecciones presidenciales de 2027, en las que Milei buscará la reelección. El Gobierno intenta impulsar el consumo y el crecimiento con medidas de impacto relativamente rápido, aunque cualquier estímulo podría generar nuevas presiones sobre los precios.

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El reclamo del FMI y la caída de la actividad

El Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezado por Kristalina Georgieva, respaldó las políticas económicas del Gobierno, pero reclamó acciones para fomentar “la inversión, la creación de empleo y el crecimiento”.

Entre abril y septiembre, la Argentina registró caídas consecutivas de la actividad y entró técnicamente en recesión. Para el período siguiente se proyecta un crecimiento bajo, aunque algunas provincias vinculadas con la minería y la energía mostraron una mejora significativa.

En contraste, la Ciudad de Buenos Aires registró una caída del 10% en la recaudación, asociada a la disminución del comercio, según el material citado.

El dilema entre consumo, crédito e inflación

Una de las alternativas analizadas es un impulso al crédito hipotecario. Sin embargo, esa herramienta podría demorar al menos seis meses en reflejarse en la actividad. Además, los bancos mantienen requisitos estrictos y evalúan de manera selectiva a los solicitantes.

Las dificultades para acceder a préstamos también están relacionadas con el atraso de los salarios frente a la inflación, que reduce la capacidad de calificación de una parte de la población.

El Gobierno enfrenta así una “encerrona”: reactivar la economía y estimular el consumo sin provocar un aumento de los precios, mientras busca medidas con efectos visibles antes de un año electoral.

Las variables que pueden presionar sobre los precios

Las consultoras privadas prevén una inflación mensual de entre 1,8% y 1,9% hasta diciembre. El propio Presidente afirmó que le “gustaría que la inflación ya llevara algunos meses empezando con cero”.

El Informe de Política Monetaria (IPOM) de septiembre del Banco Central (BCRA), presidido por Santiago Bausili, advirtió que durante el cuarto trimestre podrían aparecer presiones transitorias sobre los precios.

El documento mencionó la estacionalidad desfavorable de la carne vacuna, que suele registrar subas elevadas entre noviembre y diciembre, y el aumento promedio nacional del gas por red aplicado en octubre y noviembre por la reducción de subsidios de la Zona Fría.

También señaló el impacto pleno de la suba de las naftas registrada a fines de septiembre y la posibilidad de presiones adicionales vinculadas con la evolución internacional del petróleo.

En paralelo, los alimentos acumulan dos meses de aumentos sostenidos, de entre 2,3% y 2,7% mensual, por encima de la inflación general. A eso se suman incrementos en tarifas, cuotas de colegios privados, medicina prepaga y boletas de electricidad.

Desde el Gobierno también se aplicaron aumentos en los subsidios nacionales a empresas de colectivos con el objetivo de contener las subas en el transporte.