El Senado aprobó en general la reforma de la Ley de Salud Mental por 42 votos contra 21. El proyecto habilita internaciones involuntarias bajo condiciones específicas, mantiene la prohibición de crear manicomios e incorpora las adicciones, incluida la ludopatía, dentro de los problemas que pueden recibir tratamiento.
La iniciativa, que recibió modificaciones durante el debate, será girada a la Cámara de Diputados para continuar su trámite parlamentario. La votación contó con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otros bloques provinciales, mientras que el rechazo reunió a legisladores del bloque Justicialista, Independencia y Convicción Federal.
Qué establece la reforma sobre las internaciones
El dictamen de mayoría establece que la internación involuntaria será un recurso terapéutico excepcional, aplicable cuando no sean posibles los abordajes ambulatorios y exista un riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros.
En situaciones de emergencia, la medida podrá ser dispuesta por un solo médico, preferentemente especialista en psiquiatría. Luego, un equipo interdisciplinario tendrá un plazo de 48 horas para revalidarla. El texto también contempla la posibilidad de realizar teleconsultas con un psiquiatra.
La internación deberá ser comunicada a la Justicia. A diferencia del esquema anterior previsto en el proyecto original, la decisión no deberá ser tomada inicialmente por un juez.
Adicciones, plan de egreso y atención de menores
La reforma amplía el abordaje de las adicciones y permite que la ludopatía sea considerada un problema de salud mental. Además, establece que debe existir un plan de egreso desde el momento del diagnóstico como requisito para la internación.
También dispone que el representante legal, el cónyuge conviviente, los padres o los hijos sean notificados con anticipación para coordinar las condiciones de egreso, según corresponda.
En el caso de los menores de edad, la atención deberá estar a cargo de equipos con formación infantojuvenil y las internaciones tendrán que realizarse en lugares separados de los adultos.
Financiamiento y debate en el recinto
El proyecto prevé un mecanismo de cooperación económica entre la Nación y las provincias, cuyos recursos deberán estar incluidos en el Presupuesto Nacional. Ese punto generó cuestionamientos durante la sesión por parte de legisladores que advirtieron sobre la necesidad de garantizar fondos para que las jurisdicciones puedan cumplir con las nuevas obligaciones.
La presidenta de la comisión de Salud, Ivana Arrascatea, defendió la reforma y resumió su objetivo en la expresión “llegar a tiempo”. Según sostuvo, la modificación busca ampliar las herramientas disponibles frente a situaciones de riesgo grave.
El senador Guillermo Andrada cuestionó que la falta de recursos haya impedido el funcionamiento adecuado del modelo comunitario. Maximiliano Abad, en tanto, afirmó que la ley había sido mejorada, aunque planteó diferencias con la permanencia indefinida de hospitales monovalentes.
Por su parte, Gerardo Zamora advirtió que la reforma asigna nuevas tareas a las provincias sin precisar los recursos necesarios. Durante el cierre del debate, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, remarcó que la internación involuntaria tendría carácter excepcional y que el objetivo central debía ser la prevención.
La reforma mantiene la prohibición de crear manicomios. El debate se desarrolló durante una sesión en la que también juró la senadora libertaria riojana Claudia López, quien asumió en reemplazo del fallecido legislador Juan Carlos Pagotto.


