A-4AR Fightinghawk: los seis accidentes que marcaron casi 29 años de operaciones en Argentina

Cuatro víctimas fatales, aeronaves destruidas y una investigación judicial en Villa Mercedes forman parte de la historia del sistema de armas que fue retirado oficialmente en mayo de 2026.

La Fuerza Aérea Argentina puso fin a casi tres décadas de operaciones de los A-4AR Fightinghawk, los aviones de combate que tuvieron su principal asiento en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, provincia de San Luis. Desde su incorporación a fines de 1997, el sistema de armas registró seis accidentes de gravedad, con un saldo de cuatro víctimas fatales. El último siniestro, ocurrido en julio de 2024, continúa bajo investigación judicial por presuntas irregularidades en el mantenimiento de la aeronave.

La despedida oficial de los Fightinghawk se concretó el 14 de mayo de 2026, cuando el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Javier Valverde, comunicó su desprogramación definitiva al personal de la V Brigada Aérea.

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La decisión puso fin a una etapa de la aviación de combate argentina que comenzó con la incorporación de los primeros A-4AR a fines de 1997. Estas aeronaves, modernizadas a partir del diseño del histórico Douglas A-4 Skyhawk, participaron durante casi 29 años en tareas de adiestramiento, ejercicios militares y operaciones de defensa aérea.

A lo largo de ese período se produjeron accidentes en San Luis, Córdoba y Santiago del Estero. Algunos terminaron con la destrucción de las aeronaves y otros permitieron que sus tripulantes sobrevivieran mediante el sistema de eyección.

Los accidentes que marcaron la historia de los A-4AR

6 de julio de 2005: la muerte de Horacio Martín Flores

El primer accidente fatal de un A-4AR Fightinghawk ocurrió el 6 de julio de 2005, cuando la aeronave matrícula C-906 se precipitó a tierra durante un vuelo de instrucción.

El hecho fue ubicado por los reportes oficiales de la época en las proximidades de Justo Daract, provincia de San Luis, aunque algunas publicaciones aeronáuticas lo sitúan en la zona de Paunero, al sur de Córdoba.

Como consecuencia del siniestro falleció el teniente Horacio Martín Flores, de 29 años, oriundo de Resistencia, Chaco.

La Fuerza Aérea informó entonces que el piloto cumplía una misión ordenada por sus superiores y que se había dispuesto la intervención de la Junta Investigadora de Accidentes.

Si bien distintas reconstrucciones mencionaron maniobras a baja altura, no se dispone de documentación oficial concluyente que permita establecer en esta publicación la causa técnica definitiva del accidente.

24 de agosto de 2005: un piloto sobrevivió cerca de Río Cuarto

Poco más de un mes después, otro Fightinghawk protagonizó un accidente en la provincia de Córdoba.

Se trató del A-4AR matrícula C-936, que cayó aproximadamente a 18 kilómetros al sur de Río Cuarto.

El primer teniente Juan Carlos Serrano, quien se encontraba al mando de la aeronave, logró activar el sistema de eyección y sobrevivió al siniestro.

El avión resultó destruido. Las fuentes aeronáuticas documentan el accidente y la supervivencia del piloto, aunque no permiten establecer con certeza la causa técnica que provocó la pérdida de la aeronave.

14 de febrero de 2013: dos pilotos se salvaron en Santiago del Estero

El 14 de febrero de 2013 se produjo otro accidente, esta vez con un OA-4AR Fightinghawk, la versión biplaza del sistema de armas.

La aeronave matrícula C-902 sufrió un desperfecto durante una operación de vuelo en las proximidades del Aeropuerto Vicecomodoro Ángel de la Paz Aragonés, en Santiago del Estero.

Sus dos tripulantes, el mayor David Machado y el primer teniente Esteban Bossi, consiguieron eyectarse y sobrevivieron.

El avión quedó destruido como consecuencia del impacto.

Los reportes periodísticos de la época mencionaron problemas técnicos y una pérdida de potencia durante la aproximación. Sin embargo, no se cuenta con un informe oficial definitivo que permita precisar la secuencia completa de la falla.

29 de septiembre de 2015: un accidente fatal dentro de la V Brigada Aérea

Uno de los episodios más graves ocurrió en las instalaciones de la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en San Luis.

Durante la mañana del 29 de septiembre de 2015, un A-4AR Fightinghawk impactó contra un hangar mientras se desarrollaban comprobaciones de mantenimiento en tierra.

El accidente provocó la muerte del suboficial principal Luis David Peñaloza y dejó otros cinco militares heridos.

La aeronave fue identificada como C-933 por publicaciones aeronáuticas especializadas.

A diferencia de los anteriores siniestros, este accidente no ocurrió durante una misión de vuelo, sino en el ámbito de las operaciones terrestres de la unidad militar.

La Fuerza Aérea informó que se había dado intervención a la Junta Investigadora de Accidentes y al Juzgado Federal para determinar las circunstancias del hecho.

5 de agosto de 2020: falleció el capitán Gonzalo Britos Venturini

El 5 de agosto de 2020, un A-4AR Fightinghawk matrícula C-925 se accidentó en las proximidades de Villa Valeria, al sur de Córdoba.

La aeronave formaba parte de una actividad de adiestramiento del Grupo 5 de Caza, con asiento en Villa Reynolds.

Su piloto, el capitán Gonzalo Fabián Britos Venturini, logró eyectarse, pero falleció como consecuencia del accidente.

La aeronave quedó destruida.

Las informaciones difundidas tras el siniestro confirmaron que el piloto había abandonado el avión mediante el sistema de eyección. No obstante, las fuentes públicas consultadas no permiten atribuir de manera concluyente el accidente a una falla específica del motor o de los controles de vuelo.

15 de julio de 2024: la muerte de Mauro Testa La Rosa

El último accidente fatal del sistema de armas ocurrió el 15 de julio de 2024, durante una operación nocturna en la V Brigada Aérea.

El capitán Mauro Javier Testa La Rosa se encontraba al mando del A-4AR matrícula C-926 cuando se produjo una emergencia poco después del despegue.

El piloto se eyectó, pero falleció a consecuencia de las lesiones sufridas.

El siniestro adquirió una nueva dimensión en octubre de 2026, cuando el Ministerio Público Fiscal de la Nación informó sobre una investigación relacionada con posibles fallas de mantenimiento y presuntas irregularidades en los registros técnicos de la aeronave.

La investigación judicial por el último accidente

El 15 de octubre de 2026, el Ministerio Público Fiscal comunicó que el Juzgado Federal de Villa Mercedes había citado a declaración indagatoria a once integrantes de la Fuerza Aérea Argentina por su presunta participación en hechos vinculados con el accidente de Mauro Testa La Rosa.

El requerimiento fue impulsado por la fiscal general María Gloria André y el auxiliar fiscal Leandro Kunusch Ribichini, de la Sede Fiscal Descentralizada Villa Mercedes.

Según la reconstrucción fiscal, durante los días previos al accidente se realizaron trabajos de desmontaje y montaje del tubo de escape del avión.

La investigación identificó posibles deficiencias en la instalación del componente y en los controles técnicos que debían garantizar las condiciones de seguridad de la aeronave.

Entre las irregularidades señaladas se encuentran la presunta reutilización de una tuerca autoblocante que debía reemplazarse, posibles deficiencias en la colocación de un alambre de seguridad y la utilización de una herramienta de medición cuya certificación de calibración se encontraba vencida.

De acuerdo con el expediente, poco después del despegue se desprendieron componentes del sistema de escape, situación que afectó el funcionamiento del avión y estuvo acompañada por humo y fuego.

El piloto se eyectó a una altura estimada de entre 150 y 200 pies. Aunque el paracaídas principal llegó a abrirse, fue alcanzado por las llamas, según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal.

La causa también investiga la presunta destrucción de registros originales de mantenimiento y la posterior elaboración de documentación con modificaciones relacionadas con los trabajos efectuados antes del accidente.

Las responsabilidades individuales continúan sujetas al proceso judicial. Las imputaciones y los hechos descriptos por la Fiscalía no constituyen una sentencia condenatoria.

El balance de casi tres décadas de operaciones

Los seis accidentes principales documentados durante la trayectoria de los A-4AR Fightinghawk dejaron cuatro víctimas fatales.

Tres de ellas fueron pilotos que fallecieron durante operaciones aéreas: Horacio Martín Flores, Gonzalo Fabián Britos Venturini y Mauro Javier Testa La Rosa.

La cuarta víctima fue el suboficial principal Luis David Peñaloza, fallecido en el accidente terrestre ocurrido en Villa Reynolds en septiembre de 2015.

A estos acontecimientos se sumaron otros incidentes de menor gravedad durante los años de servicio del sistema de armas.

La cronología refleja diferentes circunstancias operativas, desde accidentes durante vuelos de instrucción hasta un impacto contra instalaciones militares durante tareas de mantenimiento.

No corresponde atribuir todos estos hechos a una misma causa, ya que se produjeron en contextos diferentes y no se cuenta con informes técnicos concluyentes para cada uno de ellos.

El retiro definitivo de los Fightinghawk y la transición hacia los F-16

La Fuerza Aérea Argentina oficializó la desprogramación definitiva de los A-4AR Fightinghawk el 14 de mayo de 2026.

En el comunicado publicado al día siguiente, la institución explicó que la medida respondió a un análisis de planificación estratégica que contempló la eficiencia operativa y la sostenibilidad económica.

También señaló que la incorporación de los F-16 Fighting Falcon requiere la reasignación de recursos humanos y materiales disponibles en la V Brigada Aérea.

De esta manera, el retiro de los Fightinghawk quedó enmarcado oficialmente en el proceso de transición hacia una nueva generación de aeronaves de combate.

Aunque el último accidente fatal se produjo en julio de 2024, la Fuerza Aérea no estableció en su comunicación institucional que ese hecho hubiera sido la causa determinante de la desprogramación.

Con su retiro concluyó una etapa de casi 29 años de operaciones de los A-4AR en Argentina, estrechamente vinculada con la V Brigada Aérea de Villa Reynolds y con la historia de la aviación militar en la provincia de San Luis.

La investigación judicial por la muerte del capitán Testa La Rosa continúa siendo uno de los capítulos pendientes de esa trayectoria.


Fuentes consultadas