León XIV abordó la problemática del suicidio, la protección de la vida, el acceso a la salud y el impacto de la inteligencia artificial durante su primer discurso de la gira por Sudamérica, pronunciado en Uruguay.
El Papa advirtió especialmente sobre la situación de la salud mental en el país, que —según el material citado— registra la tasa de suicidios más alta de América Latina y una de las más elevadas del mundo.
El llamado del Papa ante la problemática del suicidio
“La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo. Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño”, afirmó León XIV.
El Pontífice planteó que la respuesta debe ser integral y combinar la atención sanitaria con el fortalecimiento de los vínculos familiares y comunitarios.
Familia, infancia y protección de la vida
Durante el discurso, el Papa también destacó el papel de la familia como uno de los pilares de la sociedad y recordó una frase de San Juan Pablo II: “El futuro de la humanidad se fragua en la familia”.
León XIV subrayó la importancia de la presencia del padre y la madre en la crianza y el cuidado de los niños. Además, vinculó la protección de la infancia con la alimentación, la educación y las condiciones sociales necesarias para acompañar el crecimiento.
En ese sentido, señaló que recibir una nueva vida requiere el compromiso del padre, el acompañamiento familiar y condiciones que permitan criar y cuidar a los hijos.
Educación y trabajo frente a los cambios tecnológicos
El Papa definió a la educación de calidad como una herramienta fundamental para desarrollar las capacidades de los niños, formar su juicio y prepararlos para participar con libertad y responsabilidad en la sociedad.
También destacó el valor del trabajo para el desarrollo personal y la contribución al bien común. “El trabajo es uno de los cauces que permiten a cada persona desarrollar sus capacidades y contribuir al bien de los demás. Está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo”, remarcó.
Al referirse a la inteligencia artificial, sostuvo que su desarrollo debe ampliar las capacidades humanas, facilitar tareas y crear nuevas oportunidades. A la vez, advirtió sobre el riesgo de que las nuevas tecnologías desplacen a las personas y las conviertan en piezas prescindibles del proceso productivo.
El recuerdo de Francisco y el cuidado ambiental
León XIV recordó a su antecesor, el Papa Francisco, al referirse a la responsabilidad de las sociedades con las generaciones futuras. “Como recordó mi predecesor el Papa Francisco, la noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras”, expresó.
El mensaje incluyó un llamado a administrar de manera responsable los recursos naturales y las fuentes de energía, con una mirada de largo plazo. “Pensar a largo plazo significa administrar estos bienes sin comprometer las posibilidades futuras”, sostuvo.
Al finalizar, el Pontífice dejó una bendición para Uruguay: “Que Dios bendiga al Uruguay, y que María Santísima, a quien a este pueblo se confió en las horas de su nacimiento, siga acompañándolo a lo largo de su historia. Muchas gracias”.


