Francia afronta una huelga masiva con la Torre Eiffel cerrada y 70.000 policías desplegados

La jornada de protestas reunió a 270.000 manifestantes en 180 marchas hasta el mediodía y podría alcanzar entre 500.000 y 700.000 participantes en todo el país.

Francia atraviesa este jueves una nueva jornada de huelga y movilizaciones contra el aumento del costo de vida, el deterioro de los servicios públicos y la pérdida de poder adquisitivo. La protesta obligó a cerrar la Torre Eiffel y afectó el funcionamiento de otros espacios culturales de París.

Hasta las 13, las autoridades contabilizaron 270.000 manifestantes en 180 marchas, una hora antes del inicio de la movilización convocada en la capital por los sindicatos.

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La secretaria general de la CGT, Sophie Binet, afirmó en París: “Nada nos detendrá. Lo único que pondrá fin a la movilización es la respuesta a las reivindicaciones”.

Reclamos por salarios y servicios públicos

Los sindicatos reclaman una revalorización del salario mínimo interprofesional, aumentos para el conjunto de los trabajadores, mayor justicia fiscal y la preservación de los servicios públicos.

A las protestas también se sumaron estudiantes de liceo, que desde septiembre reclaman mejores condiciones de estudio. El alza de los precios del combustible y la pérdida de poder adquisitivo se encuentran entre los principales motivos del malestar social.

El gobierno enfrenta un margen de maniobra limitado debido a su objetivo de sanear las cuentas públicas mediante un fuerte ajuste fiscal previsto para 2027.

Impacto en los principales puntos turísticos

La huelga provocó el cierre al público de la Torre Eiffel y de algunas salas del Museo del Louvre. Además, el Museo de Orsay redujo su horario de visita.

Los visitantes que habían comprado entradas electrónicas fueron informados de que debían revisar sus correos para conocer la situación de sus reservas. En algunos casos, se ofreció el reembolso automático de los tickets con horario reservado.

Despliegue de seguridad y antecedentes de violencia

Las autoridades estimaban que entre 500.000 y 700.000 personas participarían de la jornada en todo el país. También expresaron preocupación por la posibilidad de nuevos episodios de violencia, luego de los enfrentamientos registrados el 17 de octubre.

Durante aquella jornada hubo choques con la Policía, ataques contra edificios públicos, saqueos y actos vandálicos contra unos 3.000 comercios, según el material difundido.

Ante el riesgo de incidentes, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de unos 70.000 policías y gendarmes en todo el país. El operativo es similar al utilizado durante las movilizaciones de los dos sábados anteriores y superior al dispuesto el 17 de octubre.

Las protestas se desarrollan durante los últimos meses de la presidencia del centroderechista Emmanuel Macron, quien debe dejar el poder en mayo.