Renunció el presidente de Paraguay en medio de la crisis de Ueno Bank y las protestas

Santiago Peña dejó el cargo cuando la Cámara de Diputados debatía un juicio político por presunto conflicto de intereses vinculado con la entidad intervenida.

Paraguay atraviesa una crisis política y bancaria luego de que el presidente Santiago Peña anunciara su renuncia este jueves, mientras la Cámara de Diputados debatía la posibilidad de someterlo a un juicio político.

Peña comunicó su decisión mediante un video publicado en X. Según explicó, dejó el cargo para preservar la estabilidad del país y sus instituciones democráticas.

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“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la república”, declaró el mandatario. Luego agregó: “Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”.

El presidente también pidió disculpas a la población, aunque evitó asumir responsabilidad directa por la crisis bancaria. “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí”, afirmó.

El conflicto con Ueno Bank

La renuncia se conoció en medio del debate parlamentario sobre un eventual juicio político contra Peña por un presunto conflicto de intereses relacionado con Ueno Bank, una entidad bancaria digital con vínculos estrechos con el mandatario.

El Banco Central de Paraguay intervino el banco el martes por problemas de solvencia. Desde entonces, sus sucursales físicas permanecen cerradas y las operaciones están congeladas, una situación que generó incertidumbre entre los clientes y sobre el destino de millones de dólares.

Ocho ejecutivos y altos cargos de Ueno Bank fueron detenidos, entre ellos el presidente de la entidad, Juan Manuel Gustale, y su CEO, Federico Miguel Vázquez, quien hasta recientemente era socio comercial de Peña.

Protestas y preocupación por los depósitos

Según el material difundido, hasta septiembre dos de cada tres paraguayos eran clientes de Ueno Bank. La entidad también contaba con depósitos por unos 850 millones de dólares en fondos públicos, de los cuales aproximadamente 380 millones correspondían al Instituto de Previsión Social (IPS).

La interrupción de las operaciones provocó una ola de preocupación y manifestaciones espontáneas en Asunción. En algunas protestas se registraron incidentes entre manifestantes y efectivos policiales.

Peña, de 47 años y economista con experiencia laboral en el Fondo Monetario Internacional, quedó involucrado en la crisis por sus vínculos con el banco y con los organismos encargados de supervisarlo.